El concejal Horacio Festuca, del Frente Para la Victoria, descartó un acuerdo con el oficialismo para aprobar la ordenanza fiscal. Criticó la suba de tasas y señaló que se debería a problemas del Ejecutivo para manejar las cuentas.
En referencia a la reforma fiscal, el edil se refirió a una “desproporción” de los aumentos de las tasas para “llevarle al vecino” ciertos gastos que relaciona con las subas de salarios a los secretarios y los subsecretarios comunales, y al nombramiento de una gran cantidad de empleados.
Niega que esas subas se deban a un “blanqueo” de dividendos como expone el oficialismo. Respecto a los aumentos, asegura que hay sectores que pagarán por un servicio más de lo que pagan por un impuesto.
“Lo que recolecta el municipio es un servicio de las calles”, desliza, y refiere que tiene acceso a “unas 400 minutas” por fallas en “luces, sumideros y ramas”. Ejemplifica una suba de 80 a 240 pesos de una propiedad en la zona de la calle Humberto Primo, y asegura que no están dadas las condiciones para ese aumento, en lo que coincide con la gente del ARI.
“El proyecto se cae solo”, sostiene, confiado en la falta de manos suficientes, y echa por tierra rumores de “conversaciones” de algún compañero suyo de bancada para solucionar esa ausencia.
Dice que la gente no tiene que “pagar con su heladera los problemas del Ejecutivo”, y recuerda otra dificultad que sería el pago de los aguinaldos del mes de diciembre a los empleados municiapales.
Asegura que en la gestión anterior había “margen para la salud”, y que “el hospital siempre funcionó”, e incluso las unidades sanitarias. “Estábamos a cotidiano rompiendo las calles, funcionaban permanentemente las licitaciones”, sugiere.
UN PROBLEMA POLÍTICO
En el plano partidario, destaca la ausencia de un candidato del sector anibalista para la interna, y niega la posibilidad de un acuerdo con la gente de Gutiérrez. Más neutro, el diputado provincial Daniel Gurzi –miembro de la Mesa de Unidad del intendente- había sugerido que existía la posibilidad de que el límite de las alianzas no fuera tan rígido.
El problema político aparece relacionado con el conflicto de la reforma fiscal por la falta de aportes del tesoro de la nación –carencia de la que se vale la oposición para exacerbar sus críticas- y por el poco claro control del territorio local, cuya definición tal vez destrabaría la situación económica por la que atraviesa Quilmes, al modificar la relación con el gobierno nacional.
El mismo Festuca había tenido un desacuerdo con el Director de Rentas, Alejandro Phatouros, a quien le habría sugerido que la reforma fiscal no tiene en cuenta la “idiosincrasia” de los quilmeños, y cuestiones relativas a su conformación como ciudad. Desde el área de Hacienda comunal replican que la oposición especula con los problemas más graves de la comunidad.

