El Gobierno solicitó el plácet para que el actual diputado nacional asuma como embajador en Bruselas, donde la sede permanece vacante desde hace más de un año.
El Gobierno nacional pidió esta semana el plácet para que Fernando Iglesias sea designado embajador ante la Unión Europea. El diputado nacional del PRO, cercano al presidente Javier Milei, acompañó al mandatario en varias giras internacionales y ya actuaba en los últimos meses como un enlace informal del Ejecutivo con el bloque europeo.
La embajada argentina en Bruselas lleva casi un año y medio sin titular. En junio, se oficializó la salida de Atilio Berardi, quien había sido trasladado a Argelia a mediados del año pasado, dejando vacante la representación diplomática. «Debería salir», remarcaron desde el oficialismo sobre el proceso de aprobación del plácet, que podría demorar varios meses, ya que debe contar con la aprobación de la Comisión Europea, el Consejo Europeo, la Comisión de Acuerdos del Senado y finalmente el decreto presidencial.
El propio Iglesias evitó declaraciones públicas sobre su nombramiento. Consultado por el portal Clarín, se limitó a difundir sus antecedentes académicos: «Magister cum laude en Relaciones Internacionales de la Universidad de Bologna, con especialización en Europa y Latinoamérica. Profesor de Teoría de la globalización de la UCES. Profesor de Gobernabilidad internacional de la Universidad Belgrano. Director de la cátedra Spinelli de integración regional del Consorzio Universitario Italo Argentino», escribió en su cuenta de X.
El diputado, cuyo mandato concluye en un mes, no buscó renovar su banca, ya que contaba con el respaldo presidencial para incorporarse al frente exterior. Durante su gestión como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores en la Cámara baja, consolidó su perfil internacional. En los últimos meses acompañó a Milei en diversos viajes, entre ellos la tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en Francia. También asistió recientemente a la jura del nuevo canciller Pablo Quirno en Casa Rosada, donde compartió lugar con Federico Pinedo, sherpa argentino ante el G20.
Iglesias mantuvo una agenda activa vinculada al acuerdo birregional. Participó en reuniones en Bruselas sobre el pacto de libre comercio entre el Mercosur y la UE, y días atrás asistió a un encuentro en la sede europea. Semanas antes, había recibido en Buenos Aires al embajador de Bélgica, Hubert Cooreman, con quien repasó los puntos de la relación bilateral.
La designación de Iglesias cobra relevancia en un contexto clave: en diciembre podrían conocerse definiciones sobre el acuerdo comercial entre ambos bloques. Según el canciller brasileño Mauro Vieira, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, busca firmar el tratado el 20 de diciembre en Río de Janeiro.
En Itamaraty aseguran que «Iglesias es un buen amigo» de Brasil, cuyo presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, intentará cerrar el pacto durante la próxima cumbre del Mercosur en Brasilia. El intercambio comercial entre ambas regiones supera los 109.500 millones de euros anuales, y la UE representa el 16,9% del comercio total del bloque sudamericano, siendo su segundo socio más importante, detrás de China.
