La disputa por la coparticipación lesionó el dialogo que el presidente tenía con el referente de los “dialoguistas” en la oposición y eso no beneficia ni a la sociedad ni al gobierno. Así lo marca nuestra historia: para gobernar durante una crisis es imperioso generar consenso político. La Economía, factor clave.
Por Eduardo Vitali
En su acto de asunción, en diciembre de 2019, el presidente entrante comenzó su discurso con el compromiso de reivindicar el diálogo:“Quiero ser el presidente capaz de descubrir la mejor faceta de quien piensa distinto a mí”, manifestó.
La llegada de la pandemia mostró rápidamente la capacidad dialoguista de Fernández. Pudo encuadrar a gobernadores e intendentes de distintos espacios políticos para frenar el virus. Tejió una “amistad” con el jefe de Gobierno porteño que incomodó al sector más radicalizado de Juntos por el Cambio y de su propio frente político. Su imagen positiva llegó a niveles nunca vistos, alrededor del 80%.
Pero el romanticismo de la sociedad hacia el “comandante” de la batalla contra el coronavirus se fue desgastando con el tiempo. No tanto por la gestión de la pandemia en sí, sino por el desgaste natural de los confinamientos. Lo que al principio le daba rédito político le regresó en efecto de bumerán y su aceptación comenzó a caer estrepitosamente.
Advirtiendo esto, Alberto Fernández dio un giro de 180° y comenzó a enfocarse más en la cuestión económica que en la sanitaria. Incluso, en la última extensión de la cuarentena no hubo foto de la “triple alianza” (Alberto-Larreta-Kicillof) y el Presidente dio el anuncio a través de un mensaje grabado que publicó en su cuenta de Twitter.
Posteriormente a eso, Fernández tuvo que salir al rescate de Kicillof por el conflicto con la policía bonaerense. Le quitó un punto de coparticipación a CABA y se lo trasladó a la Provincia para solventar el aumento de los efectivos. Apagó un incendio y evaporó imágenes preocupantes como los móviles policiales en la quinta de Olivos. Pero “traicionó” a su “amigo” Larreta.
Más allá de la discusión técnica de la coparticipación, el Jefe Porteño fundamentó su enojo por la falta de diálogo. A Larreta le molestó muchísimo enterarse por WhatApp minutos antes del anuncio. Se expresó defraudado por alguien que acompañó no sólo para comunicar la cuarentena, sino también para renegociar la deuda. “Definitivamente el diálogo se lesionó”, graficó el vicejefe porteño, Diego Santili.
Toda mi vida elegí el camino del diálogo y más en este contexto: por encima de cualquier discrepancia política, estuve desde el primer día junto al Presidente y al Gobernador de la Provincia trabajando y coordinando acciones para cuidar la vida de los argentinos.
— Horacio Rodríguez Larreta (@horaciorlarreta) September 10, 2020
Larreta cuestionó la decisión de Fernández por la falta de diálogo, algo que pregonó en el discurso del Presidente en su campaña política. Días más tarde, Mauricio Macri “rompió el silencio” y publicó una carta en donde criticó en duros términos al Gobierno Nacional.
La disputa por la coparticipación dio lugar al sector del ala dura de Juntos por el Cambio de encuadrar el discurso reacio hacia el Frente de Todos.
El Presidente lesionó la relación que tenía con el referente de los “dialoguistas” en la oposición. Y eso no beneficia ni a la sociedad ni al gobierno. Así lo marca la historia de nuestro país: para gobernar se debe generar cierto consenso político: lo hizo Alfonsín en 1988 con la oposición peronista para llevar a cabo reformas en el Parlamento y evitar que la competencia entre ellos alimente la inestabilidad democrática. Menem, en 1993 y el pacto de Olivos. Y Néstor, que para reactivar la golpeada economía supo consensuar con los gobernadores, intendentes, sindicatos, empresarios y grupo Clarín.
La semana en que se debe decidir en cómo continuar la cuarentena se vio alterada por la crisis cambiaria. Una vez más, el país no tiene la cantidad suficiente de dólares. Las medidas adoptadas por el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, de endurecer las restricciones para acceder al billete norteaméricano generó una catarata de críticas hacia el Gobierno Nacional y el dólar blue superó los 145 pesos.
El Presidente lesionó la relación que tenía con el referente de los “dialoguistas” en la oposición
Pero la economía también es un fenómeno social y multicausal. Expertos en la materia coinciden en que un acuerdo político entre las partes serviría para tranquilizar los mercados. Un reflejo de esto fue en las post PASO del año pasado. La comunicación entre Alberto Fernández y Mauricio Macri fue clave para frenar una corrida cambiaria interminable.
Si bien la oposición de Juntos por el Cambio viene teniendo un rol paupérrimo, empobreciendo el debate público, fomentando las manifestaciones y cuestionando al Gobierno sin fundamentos, existen matices: el ala dialoguista.
Larreta lidera esta última postura. En paralelo, en los últimos días hubo declaraciones de Monzó y Valenzuela que ilusionan a pensar que una oposición cuerda y constructiva es posible.
Estamos en una situación económica y financiera de mucha tensión. Es muy importante buscar acuerdos para preservar la tranquilidad social y construir futuro. Esto no lo hace un gobierno o un partido político en soledad. #AcuerdosEstratégicos
— Diego Valenzuela (@dievalen) September 16, 2020
Alberto deberá ser más Alberto que nunca y apelar a los dirigentes de Juntos por el Cambio más criteriosos para lograr acuerdos básicos. No sólo porque eso expondría aún más lo dañino que pueden ser dirigentes como Pichetto, Carrió, Bullrich y el propio Macri. Sino, porque el diálogo y el consenso son indispensables para salir adelante de la compleja situación en la que se encuentra el país.
La reunión que mantuvieron Fernández, Larreta y Kicillof para acordar la extensión de la cuarentana es un paso importante. Se habló mucho de la posibilidad que dicho encuentro no se dé. El Presidente y el Jefe Porteño se quedaron hablando a sola durante media hora en la Quinta de Olivos. ¿Habrán limado las asperezas por el conflicto de la coparticipación? La discusión seguirá en la Corte Suprema de Justicia y en el Congreso.
Toda mi vida elegí el camino del diálogo, y más en este contexto angustiante que estamos viviendo. Por eso, y por encima de las diferencias que expresé la semana pasada, siempre voy a estar dispuesto a trabajar de manera coordinada para cuidar la vida de los argentinos. pic.twitter.com/f0UfLo8UTt
— Horacio Rodríguez Larreta (@horaciorlarreta) September 18, 2020
