Desde el hijo de Luis Patti hasta la pareja de Sergio Berni. El instrumento de los frentes para eludir la ley electoral o para usar un apellido instalado en la sociedad.
Pasan los gobiernos, las leyes y las elecciones. Lo único que perdura son las maniobras de los dirigentes políticos para acumular poder y pasar poner «los huevos envarias canastas». Dirigentes que no pueden ser candidatos y que ponen a algún familiar hay en todos los partidos de todos los distritos del país.
Uno de los casos emblemáticos, por la figura y por las negociaciones hasta altas horas de la madrugada del cierre de listas, es el de Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa. El tigrense quería que Malena fuera candidata a Intendenta, pero finalmente la pulseada la ganó Julio Zamora y ella se postula como diputada provincial por la primera.
La particularidad de este cierre fue que empezó a regir la ley de paridad por la cual las nóminas de candidatos tienen que estar compuestas en un 50 por ciento de hombres y un 50 por ciento de mujeres extendió una práctica también común a todos los partidos. Cuando el cupo impide que un dirigente se anote en la lista, la opción de muchos fue apelar a sus parejas y esposas.
Un caso es el de Patricia Cubría. La diputada provincial del Movimiento Evita fue anotada en la nómina de diputados nacionales. Cubría es esposa de Emilio Pérsico, uno de los fundadores del Evita.
El exsecretario de Seguridad de Cristina y actual senador Sergio Berni, quien anotó a su pareja Agustina Propato como postulante a senadora bonaerense por la Segunda sección.
Los que se sumaron a la política hace pocos años también apelan a estas prácticas. En la lista de candidatos a diputados de la Quinta sección del Frente Todos aparece “Coki” Faroni, hermana de Javier Faroni, el productor teatral marplatense que llegó a la política de la mano de Sergio Massa.
Y la práctica también la continúan los históricos políticos del conurbano. En Merlo, el intendente Gustavo Menéndez anotó a su hermana Karina Menéndez como candidata a concejal en el distrito.
Una de las sorpresas fue la candidatura de Sebastián Salvador, hijo de Daniel Salvador, que fue anotado como séptimo en la lista en representación del radicalismo bonaerense.
En la capital bonaerense también se suele apelar mucho a esta maniobra. En la boleta de concejales de Juntos por el Cambio se anotó Verónica Rivas. Se trata de la esposa de Guillermo Ronga, actual concejal del radicalismo, a quien en diciembre se le termina el mandato. A la UCR le dieron dos lugares en la boleta, pero uno debía ser cupo femenino. De ahí la inclusión de Rivas.
En una de las listas de postulantes a concejales del Frente de Todos, la referenciada con Guillermo Escudero, se inscribió en tanto a Milagros Lugones, hija del presidente del PJ de La Plata Luis Lugones. En su caso, se trata de una dirigente con militancia territorial y vínculos con la Pastoral Social de la Iglesia.
En el distrito vecino ocurre algo similar. En la boleta de concejales del Frente de Todos de Ensenada aparece Nicolás Secco, hijo del intendente Mario Secco, quien buscará reelegir como edil.
Maximiliano Patti es precandidato a Intendente de Escobar. El hijo del represor condenado y ex jefe comunal de ese distrito había coqueteado con Olmedo, Pichetto y Lavagna. Pero todas las fichas se le fueron cayendo y terminó en la alianza celeste NOS, que lleva a Gómez Centurión para presidente.
En Ezeiza, Gastón Granados, hijo y jefe Gabinete, será el primer candidato a concejal. En el Concejo Deliberante lo aguarda su madre, Dulce Granados, presidenta del cuerpo legislativo. Alejandro Granados finalmente irá por su séptimo mandato consecutivo.
