En la primera reunión del Consejo Directivo luego del paro nacional y con vistas a organizar el acto del 1° de mayo, ambos diputados nacionales expusieron nuevamente las diferencias entre el ala dura y la dialoguista con Macri
El último jueves el Consejo Directivo de la CGT volvió a reunirse luego del primer paro nacional de la nueva conducción y al gobierno de Mauricio Macri. El objetivo era organizar un acto para el 1° de Mayo, Día del Trabajador. Sin embargo, predominaron las internas y acusaciones cruzadas. Referentes del transporte se retiraron de forma anticipada.
A ocho meses de la re-unificación de la central obrera, persisten las diferencias entre sus miembros. Incluso, en la previa a la conformación del triunvirato y el resto del Consejo Directivo, las diferentes posturas eran evidentes. En esta oportunidad, dieron la nota los massistas Héctor Daer (Sanidad) ymiembro del triunvirato, y Facundo Moyano, diputado nacional y ex líder del sindicato de peajes.
Facundo Moyano inició pdiendo disculpas por opinar mediáticamente en su momento que el modelo de triunvirato no era el más adecuado para la CGT e, incluso, proponer como único conductor al bancario Sergio Palazzo. Prometió que limitaría sus críticas a realizarlas puertas adentro, y fue lo que hizo. Acusó a la cúpula por la indeterminación a realizar el paro general y el brindis, con foto incluida, con Macri en Olivos.
Daer, según relata el diario Ámbito Financiero, le respondió y, reprochó, entre otras cosas, su exposición en los medios en los programas de Mirtha Legrand y Susana Giménez; y su propuesta de limitar las reelecciones en los sindicatos que, a su entender, lesionaría el modelo sindical.
La disputa generó la retirada del colectivero Mario Calegari (UTA) y Omar Maturano, líder de los maquinistas de La Fraternidad. Ambos están nucleados en la Confederación Argentina del Transporte (CATT) que comanda otro de los triunviros, Juan Carlos Schmidt (Dragado y Balizamiento). Maturano también le hizo notar al “gordo” Daer que a pesar de tener muchos afiliados, la efectividad del paro estuvo vinculada al cese de actividades del transporte.
Las internas en la nueva CGT no desaparecen. El paro del 6 de abril fue un intento, también, de unificar posiciones, y mostrarse como un duro actor opositor al gobierno. Terminó siendo lo contrario: afloraron más las internas y debilitó a la nueva conducción. El jueves hubo otro paso en ese sentido. El gobierno, en silencio, festeja.
