El candidato a diputado nacional fue el encargado de cerrar el acto que buscó resucitar la mística alfonsinista del 83 y que reunió a buena parte de la dirigencia del partido. Pidió por un «nuevo radicalismo» que lleve adelante «la modernidad». Los principales dirigentes de la UCR lanzaron críticas al Gobierno y un mensaje para las presidenciales del 2023: “Volvimos a la cancha y estamos preparados para liderar la Argentina”.
Facundo Manes aseguró que el radicalismo tiene por delante un desafío importante, que es lograr que Argentina deje atrás años de «problemas estructurales» y desencuentros. Recordó la gesta de Raúl Alfonsín a comienzos de la década de los ochenta: «En 1983 la UCR lideró la lucha por la reconstrucción democrática y lo logró. Fue el último gran proyecto compartido que nos unió e inspiró a todos los argentinos”.
Con ese ejemplo, pidió observar al trabajo realizado por Alfredo Cornejo y Rodolfo Suárez en Mendoza; Gerardo Morales en Jujuy; Gustavo Valdés en Corrientes, «a los intendentes de Buenos Aires y a los 600 intendentes que tiene el radicalismo en el país”.
“Venimos a proponer una revolución que nos va a sacar del pozo porque no nos alcanza con un parche, con mejorar un poco», fijó el neurólogo que acompaña a Diego Santilli en el distrito bonaerense.
Manes declaró que esa revolución es «la del progreso y la del conocimiento», y para lograrlo se requiere » pensar en grande y atacar los problemas estructurales de la Argentina».

«El mundo cambió y nosotros tenemos que cambiar. Necesitamos un nuevo radicalismo para un nuevo mundo y para una nueva Argentina», sostuvo y añadió: “Debemos empezar en casa, por nosotros. Los partidos políticos no tienen sentido de existir para siempre si no se reforman, si no cambian o no son flexibles».
En una autocrítica, consideró que el radicalismo se “debilitó y perdió gobernabilidad por haberse negado a cambiar con la sociedad”.
“Argentina transita una decadencia insostenible y para eso hablamos de revolución, pero esta revolución no puede ser con las mismas prácticas”, propuso.

“El nuevo radicalismo -continuó- no va a parar hasta encarar la modernidad del siglo 21 y la prosperidad. No vamos a renunciar a la Argentina, por eso somos más que radicales, somos el pueblo argentino», alentó el referente.
Por último, citó a quien presidió el país entre 1983 y 1989: “Raúl Alfonsín decía que el preámbulo es un rezo laico. Qué concepto maravilloso. La bella unión de la fe, pero la fe de todos, la de la libertad, la que nos hace República. Terminaremos esta reunión rezando juntos por esa democracia que él nos enseñó a cuidar, por su legado, por nosotros y por nuestros hijos. Entonces, recordemos que si todavía hoy al costado del camino algunos distraídos nos preguntan por qué estamos acá, por qué luchamos, por qué dimos el paso, por qué marchamos; les decimos que luchamos, que marchamos, para constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres y mujeres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

LA UCR MARCÓ LA CANCHA PARA EL 2023
La Unión Cívica Radical está decidida a disputarle el poder al PRO y a Horacio Rodríguez Larreta de cara al 2023. Entusiasmado por los resultados de las elecciones 2021, los principales dirigentes del centenario partido se reunieron en Ferro para dar un mensaje sobre el futuro del radicalismo basado en la modernidad, la apertura y la nueva camada de jóvenes que ya ocupa espacios de poder, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.
El primero de los mensajes efusivos en este sentido lo dio Maximiliano Abad, presidente de la UCR bonaerense: “Cuando el radicalismo de la provincia de Buenos Aires está fuerte, el radicalismo nacional se fortalece, incide en la política nacional e incide en lo institucional. El radicalismo nacional está llamado como en otros tiempos a liderar una coalición y a buscar la presidencia de la Nación. Somos la UCR de ayer, de hoy y de siempre que se está preparando para liderar la Argentina”.
Luego, hizo principal hincapié en el rol que el partido debe tener dentro de Juntos por el Cambio. Si bien nunca nombró -ni él ni ninguno de los oradores- al PRO, a la Coalición Cívica o alguno de sus dirigentes, Abad sostuvo: “Un solo partido político no puede hacerse cargo de todos los problemas de la Argentina. El radicalismo es un partido frentista, vamos a fortalecer, a consolidar y a ampliar nuestra coalición, pero desde nuestra propia identidad, con nuestros valores y nuestras propias ideas”.

Y agregó: “Tenemos que influir positivamente en nuestra coalición, con nuestras ideas, valores, políticas públicas y programas de gobierno. Tenemos que influir tanto que tenemos que construir una coalición centro popular para poder avanzar y construir una nueva mayoría en la Argentina”.
“Tenemos que ir a buscar y sumar a los sectores más dinámicos de nuestra sociedad. Fue lo que hizo Hipólito Yrigoyen, una alianza con los sectores del trabajo, de la producción, los estudiantes, los profesionales. Fue lo mismo que hizo Alfonsín, en una alianza estratégica con los sectores más dinámicos y movilizados”, completó el dirigente.
Entre los presentes estuvieron, de manera virtual y presencial, Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, Gustavo Valdés, de Corrientes, Ernesto Sanz, Alfredo Cornejo, Gustavo Posse, Mario Negri, Luis Naidenoff y Alejandra Lordén, vicepresidenta del Comité Nacional, entre otros.
