LaNoticiaWeb habló con uno de los referentes de la mesa provincial del Movimiento de Restauración Peronista, quien expresó que “el 17 y el 27 de octubre nos interpelan para militar fuertemente este proyecto colectivo”.
El dirigente Rodrigo Estigarribia, uno de los referentes de la mesa provincial del Movimiento de Restauración Peronista (MRP), expresó a LaNoticiaWeb que “Mauricio Macri juega a dañar al gobierno de Alberto Fernández”, y se entusiasmo con que “el 17 y el 27 de octubre sean un cambio de paradigma, un punto de inflexión para el Frente de Todos”.
¿Qué visión tenés de la gestión de la cuarentena en el AMBA?
En el AMBA, en el principio de la pandemia, hubo una instancia de unidad de gestión, apuntando a preservar la vida de nuestros ciudadanos, más allá de la parte económica. Eso fue auspicioso, pero después empezaron algunas opiniones desencontradas, con un sector cada vez más duro de Cambiemos.
¿Creés que esa oposición se debía a diferencia de criterios? ¿O se oponían al gobierno simplemente porque eran opositores?
Hay un sector de la oposición que hoy es vocera de estas acciones y manifestaciones anticuarentena. La última entrevista de Mauricio Macri lo deja muy en claro. Hay un sector reaccionario de la oposición que no tolera haber perdido las elecciones en 2019 ante Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Con esos sectores es difícil marcar una agenda de unidad. El gobierno nacional y el provincial intentan siempre buscar puntos en común con los gobiernos opositores que gestionan la pandemia. Siempre buscan coincidir en políticas públicas. Hay sectores del oficialismo más maduros a la hora de gestionar la pandemia y cuidan la salud de los vecinos, buscándole soluciones también a la cuestión económica. Después hay sectores despojados de responsabilidad y hacen lo que hacen. Eso sin dudas. Muchos de los que gestionan tienen una actitud más beligerante con el gobierno nacional. En estas crisis globales tan complejas se necesitan de todos para poner al país de pie. La agenda -que marca Bullrich, que lidera Macri y que tiene a Fernando Iglesia como una de las figuras- se va apoderando de otros dirigentes que buscaban el trabajo común, como sucedía con el jefe de Gobierno porteño.
El lunes hubo marchas opositoras en distintos puntos del país, algunos escraches en domicilios particulares. ¿Qué sensación tuviste el lunes a la noche?
El escrache puntualmente fue incentivado por medios como Clarín y La Nación, que en sus notas nombraban la dirección de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Es de un nivel de intolerancia que la democracia y el pueblo no se merecen. Uno entiende que está bien que ciertos sectores se manifiesten. Es una macana que sea durante una pandemia, cuando tenemos que cuidar la salud de todos. Pero no hay un líder natural en esos sectores. Por eso tienen posturas tan duras, como la que marca Macri en los medios de prensa. Esa manifestación no encuentra un emergente ni un líder natural. Ese sector no comprende las elecciones. Este gobierno es legítimo y elegido por el pueblo. Una cosa era la cuestión económica, el reclamo de los sectores productivos afectados. Y otra cosa es esto, que en función de la libertad de expresión y la democracia, se manifiesten de esa manera.
¿Creés que Macri podría representar esos discursos?
En este momento, Mauricio Macri juega a dañar al gobierno del Frente de Todos. Juega de forma perversa a lastimar el gobierno de Alberto Fernández. No tengo dudas. Es paupérrimo cada vez que habla Macri. Y cada vez va levantando un discurso mucho más duro, más beligerante.
¿Con qué expectativa esperan la jornada del 17 de octubre?
No se si el acto es un punto neurálgico, pero octubre debe ser un mes de inflexión para todos los dirigentes del Frente de Todos, sean nacionales, provinciales o distritales. Y también lo es para los militantes de a pie. Este octubre nos marca mucho a quienes militamos desde chicos y entendemos al peronismo como una fuerza revolucionaria. Tanto en la jornada por los 75 años de ese 17 de octubre como en la jornada por los 10 años de la muerte de Néstor, el 27 de octubre, ambas fechas nos interpelan para militar fuertemente este proyecto colectivo, que en la diversidad nos tiene que encontrar unidos y marcando un horizonte de esperanza. Argentina no resiste cuatro años más de neoliberalismo, de las políticas de Macri y de los CEOs, Ojalá que el 17 y el 27 de octubre sean un cambio de paradigma, un punto de inflexión para el Frente de Todos.
Más allá de las críticas a la oposición, ¿también se plantea la necesidad de algún cambio interno, de un despertar dentro del Frente de Todos?
Bien lo decís, creo que es un despertar. La agenda la manejan ciertos medios y terminamos discutiendo la agenda de esos medios. El frente nació para poner al país de pie, junto al Presidente, a la Vicepresidenta, a Massa, al MRP y junto a tantos otros sectores que vinieron a poner a la Argentina de pie. Ese horizonte de políticas públicas fue realizado en pandemia, como la implementación del ATP y el IFE, sosteniendo a un sector productivo importante. Hace pocos días se lanzó el programa Previaje para fomentar el turismo, reintegrando el 50% de lo gastado a cada ciudadano que adhiere al programa en sus vacaciones. La reestructuración de deuda con los privados fue histórica. En la emergencia, el gobierna intenta marcar ese horizonte. El Frente de Todos debe despertarse y tener una actitud mucho más activa, desde los dirigentes nacionales y provinciales hasta los militantes de a pie, para decirle basta a los gobierno neoliberales. Y hablándole claramente a la clase media, que también está muy golpeada. Los cuatro años de Macri fueron muy malos. Tenemos que volver a enamorar a la clase media.

