El veterano de Malvinas visitó LaNoticiaWeb TV y reflexionó sobre la desaparición del ARA San Juan. Acompañó iniciativas que buscan mantener vivo el recuerdo de los 44 tripulantes y lo comparó con el hundimiento del General Belgrano. Además opinó sobre la exhumación de 123 cuerpos en el Cementerio de Darwin y contó cómo será la aventura del Cruce de los Andes.
Esteban Tries es un veterano de Malvinas que mantiene vivo el recuerdo del conflicto bélico y dedica su vida a mantener vigentes a los héroes que cayeron en las Islas. Pero también acompaña diferentes alternativas que enaltecen el valor patriótico, como la desaparición del ARA San Juan y el Cruce de los Andes. Estuvo en LaNoticiaWeb TV y resaltó el acompañamiento de la juventud a la historia de Malvinas.
¿Cómo viviste toda la triste historia de la desaparición del ARA San Juan y sus 44 tripulantes?
La incertidumbre es el peor de los males, cuando un familiar no sabe el destino de un ser querido. Ese es el momento donde se debe dar la mayor compañía y contención. Nosotros lo vivimos con el hundimiento del Crucero General Belgrano en el 82. Pasó mucho tiempo hasta que la Armada admitió que estaba hundido y no había esperanza de sobrevida de alguno de los 323. Esta situación se debe estar viviendo exactamente igual. Ante el desamparo de nuestros compañeros en el 82, pedimos que no se repita la misma historia ahora, y que haya contención. La sociedad y la prensa estuvieron muy involucradas. Veo actividades culturales que se van gestando, como murales, poesías, canciones, en homenaje a 44 héroes que se agregan a una lista muy grande de héroes que tenemos en la Patria. No debemos permitir el olvido ni el anonimato ni bajar los brazos. Y si no aparecen, conozcamos quiénes son, qué hacían en esa embarcación, por qué decidieron estar ahí defendiendo la Patria y la soberanía. Y honrémoslos como merecen cada uno de los que defiende la Patria.
Los familiares siempre quieren la verdad, por más dura que sea.
Creo que sí. ¿Y si no la conoces?
Eso te iba a plantear. ¿Y si en esta situación no podemos saber qué pasó?
Exacto. Es factible que no sepan. Realmente. Yo le creo al vocero de la Armada cuando sale a hablar. Es muy difícil salir a dar la cara una vez por día sin una noticia nueva.
Hay que resaltar el trabajo de Balbi que enfrentaba las cámaras todos los días.
También la unión mundial que se logró. Es difícil de aceptar. Llegaron rusos, americanos, británicos, y después siguen ellos en sus peleas.
¿Tu lectura es solamente por una virtud solidaria, o cada país tenía un interés estratégico de saber qué pasó y participar de la búsqueda?
No lo pensé. Por lo que dijeron cada uno quería probar lo mejor que tenían en sus embarcaciones ante cualquier situación similar. Pero quizás también querían ver lo que había en nuestra plataforma marina. Yo quiero pensar que vinieron a trabajar en equipo para rescatar a nuestros tripulantes.
Cambio el tema. Se exhumaron 123 tumbas en el cementerio de Darwin donde descansaban los restos de soldados argentinos. Y se pudo conocer la identidad de 88 de ellos. ¿Cómo viviste esa situación?
Yo tenía una oposición rotunda ante la identificación, porque nunca fue algo claro ni detallado. Se hablaba de repatriar, pero no se puede repatriar algo que está en tu Patria. Se habló de remover los restos y traerlos a Córdoba porque era el lugar ideal. Pero sabemos que una vez que los sacan de las Islas era imposible devolverlos al lugar. Nunca fue consultada la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas. Hubo mucha turbulencia. Cuando todo esto se revirtió, hace un año atrás, y se empezó a hablar, las cosas cambiaron. Era un común denominador entre los veteranos y los familiares. Hablamos mucho para trabajar fuertemente contra la Cancillería y que esto se pueda hacer bien. Hoy reconozco y avalo el trabajo. Los familiares recuperaron pertenencias, encontraron a sus seres queridos, saben en qué tumba están, ver esas caras de paz y tranquilidad, de cerrar una historia. No tengo ningún interés personal más allá de que puedan vivir en paz.
Existían las dos posturas y la decisión era muy difícil porque el tema es demasiado sensible. Pero me imagino al familiar que le llega una foto o algún documento de un soldado caído en las Islas…
María Fernanda Araujo encontró el recibo de un pago de la escuela que tenía el hermano encima. Hoy les sacan una sonrisa, una emoción muy fuerte. Escuché grabaciones de cuando los familiares eran notificados sobre el hallazgo de un familiar, y eran explosiones de alegría. Y después la emoción de volver a recordar. Tener una placa donde llevar una flor.
¿Hay una revalorización de Malvinas? En momentos de grietas es un ícono al que nadie puede señalar como perteneciente a un espacio político o al otro.
Socialmente seguro que sí. Se ven muchos murales, calcos en vehículos, llegamos a las escuelas y algo saben o les interesa. Hay movimientos de jóvenes por Malvinas, de veintipico de años, que ni la vivieron, y tienen bandas de rock, colectivos culturales, te acompañan a las charlas. Nosotros damos el relato en primera persona, es nuestra verdad individual, y cuando no estemos ellos lo tienen que contar. Y seguir. Es un tema que nos une como argentinos. En un estadio de futbol todos aplauden o cantan a favor de Malvinas. Y cada hinchada tiene su bandera de Malvinas.
¿De qué se trata el Cruce de los Andes que puede hacer cualquier ciudadano?
El 1 de febrero vamos a hacer el cruce desde Uspallata hasta el Cristo Redentor. Este es el 21º Cruce que hace la Asociación Sanmartiniana Cuna de la Bandera. Se entra por www.CruceDeLosAndes.com. El presidente de la asociación era mi jefe en Malvinas, Víctor Hugo Rodríguez. Y me invitó a participar como Jefe de Infantería. Se puede hacer montado en mula y tenemos cerca de 150 inscriptos. Y somos 25 que vamos a pie, son 120 kilómetros en 6 días. Alcanza con un estado físico normal, pero con chequeo médico. Es una experiencia que transmite los valores de San Martín, de la naturaleza, de uno mismo. Es sanador.
