El senador confirmó hace unas semanas que le diagnosticaron la enfermedad conocida como ELA, que distorsiona su capacidad para el habla. Contó cómo su vida ahora.
Unos meses atrás, las redes sociales se burlaban o acusaban de ebrio al senador nacional por Juntos por el Cambio Esteban Bullrich, cuando apareció por primera vez en una comisión de la Cámara alta con dificultades para hablar. Después trascendió que eso se debía a causa del estrés y finalmente se conoció el diagnostico final del legislador: Esclerosis Lateral Amórfica.
“Transitar el enojo me costó más que la angustia. Porque no le encontraba la vuelta. Ahora estoy en paz”, dice @estebanbullrich, senador de Juntos por el Cambio, en una entrevista muy conmovedora en #Conecta2 junto a @odonnellmaria y @ertenembaum, este sábado a las 10 P.M. pic.twitter.com/y7xGwR2gT9
— CNN Argentina (@CNNArgentina) May 28, 2021
La enfermedad del ELA degrada las células nerviosas, algo que reduce la funcionalidad en los músculos con los que se conectan. Se trata de una afección que no tiene cura. “Cuando uno se entera que está enfermo de una enfermedad como la ELA, pasa por etapas”, aseguró Bullrich en una entrevista con Ernesto Tenenbaum y María O’Donnell en CNN.
“Tuve una etapa de angustia, mucha; no voy a poder entrar a la Iglesia, por ejemplo. Esa es la primera reacción”, explicó el senador que ingresó al Congreso en 2017 luego de ganarle la elección en la provincia de Buenos Aires a Cristina Fernández de Kirchner. Bullrich reconoció en la entrevista que, cuando se enteró de su diagnóstico, la vicepresidenta lo llamó: “Me emocioné hablando con ella”.
Bullrich reconoció en la entrevista que, cuando se enteró de su diagnóstico, Cristina Fernández de Kirchner lo llamó: “Me emocioné hablando con ella”.
Después, el parlamentario continuó: “Lo siguiente, el enojo. El enojo me costó más que la angustia. Porque no le encontraba la vuelta. Ahora estoy en paz”. Asimismo, Bullrich dijo que su enfermedad no lo define. “Lo que me define es cómo yo llevo adelante la enfermedad”, aseguró.
