El turco fue fotografiado de vacaciones mientras el equipo quedaba eliminado, lo que provocó el enojo del capitán y la reacción del presidente.
El clima en el Inter de Milán se tensó al máximo luego de la inesperada caída frente a Fluminense en los octavos de final del Mundial de Clubes 2025. Las duras palabras de Lautaro Martínez tras la derrota encendieron la mecha, pero fue la aparición de fotos de Hakan Çalhanoglu disfrutando del mar en Turquía lo que terminó de desatar un escándalo de proporciones en el club italiano.
El mediocampista turco, que no formó parte del encuentro por una dolencia muscular en el sóleo derecho -según explicó oficialmente el Inter-, abandonó la concentración y viajó a su país junto a su familia. Allí fue fotografiado en el exclusivo Maxx Royal Bodrum Resort, en imágenes publicadas por su esposa, Sinem, en redes sociales justo cuando sus compañeros se preparaban en Charlotte para enfrentar al conjunto brasileño.

Sin nombrarlo, el turco utilizó su cuenta de Instagram para enviar una respuesta contundente, tanto al capitán argentino como al presidente Giuseppe Marotta. «Respeto todas las opiniones, incluso las de un compañero, incluso las del presidente del club. Nunca he traicionado esta camiseta. La historia siempre recuerda a los que se mantuvieron firmes, no a los que gritaron más fuerte», escribió.
Pero el mensaje no terminó ahí. En lo que fue interpretado como una crítica directa a Lautaro Martínez, añadió: «El verdadero líder es el que permanece al lado de sus compañeros, no el que busca culpables cuando es más fácil hacerlo”. Las declaraciones dividieron aún más las aguas entre los hinchas y profundizaron las grietas dentro del vestuario.
Giuseppe Marotta, presidente del club, fue tajante al referirse a la situación del jugador turco. «Si él manifiesta su deseo de marcharse, el club no se opondrá», sostuvo ante la prensa. Aunque su contrato se extiende hasta junio de 2027, la posibilidad de una salida en este mercado está sobre la mesa. Por su parte, el entrenador Cristian Chivu tomó partido y defendió a Lautaro: «Tiene razón. Todos debemos remar en la misma dirección”, afirmó en conferencia.

Con la armonía del grupo debilitada y figuras enfrentadas públicamente, la dirigencia deberá tomar decisiones. El futuro de Çalhanoglu en Milán parece incierto, y el desafío del Inter será reconstruir el espíritu del vestuario para volver a competir al más alto nivel.
