Pastillas, contenido erótico y apodos: los detalles más insólitos del juicio por el atentado contra CFK. Además, hubo confesiones, titubeos y lágrimas que marcaron la audiencia.
En el juicio oral por el atentado a Cristina Fernández de Kirchner, Fernando Sabag Montiel confesó que su intención era asesinar a la ex mandataria. Por otro lado, Brenda Uliarte quiso declarar, pero se arrepintió al no poder articular sus palabras adecuadamente. Nicolás Carrizo, entre lágrimas, aseguró que los mensajes donde hablaba de un supuesto plan para matar a la vicepresidenta eran solo una broma entre amigos que se fue de las manos.
Los abogados defensores de Sabag y Uliarte trabajan en estrategias para cuestionar su imputabilidad, intentando mostrar que actuaron por su cuenta y destacando posibles problemas mentales. En el caso de Carrizo, su defensa busca demostrar su inocencia, alegando que fue implicado bajo la hipótesis de un plan premeditado para cometer un crimen político.
Para la querella que representa a Cristina Kirchner, el ataque no fue obra de un loco. El abogado Manuel Ubeira afirmó en reiteradas ocasiones que el intento de asesinato tuvo motivaciones políticas, posiblemente relacionadas con la denuncia contra Gerardo Milman y la organización Revolución Federal. Según él, las pruebas estarían en el teléfono de Sabag Montiel, que se reseteó al ser manipulado para las pericias.
Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte están imputados como coautores de tentativa de homicidio doblemente calificado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de arma de fuego. Nicolás Carrizo está acusado como partícipe secundario.
Durante el juicio, algunos fragmentos de las declaraciones de los tres acusados parecían sacados de una película, aportando momentos inusitados en las dos primeras audiencias.
Apodos y Datos Personales
Lo primero que debieron responder los imputados fue sobre sus datos personales: nombre, apellido, padres, domicilio, estudios, situación laboral y apodos. Sabag Montiel, por ejemplo, dijo que fue remisero, estudió dos años de ingeniería industrial en la UBA, y en el momento de su detención vivía con Uliarte. Sus apodos incluyen “Nando”, “Teddy”, “Nana” y “Negro”.
Brenda Uliarte no pudo precisar si vivía en Capital Federal o Provincia, dijo que estudió el CBC de Medicina, trabajó en un kiosco y vendiendo copos, y vivió con Sabag Montiel. Sus alias son “Ambar”, “Mason” y “Gati Yurel”.
Nicolás Carrizo, por su parte, vive en Morón con un hermano que tiene problemas psiquiátricos, no terminó el secundario, fue vendedor de algodón de azúcar, tiene una causa pendiente por portar un documento ajeno, y desde la investigación del atentado a Cristina Kirchner, se le conoce como “Copito”.
El Incidente de las Pastillas
Brenda Uliarte, inicialmente dispuesta a declarar, comenzó a titubear y solo pudo decir tres palabras antes de detenerse. Su abogado, Alejandro Cipolla, explicó que Brenda estaba “empastillada” debido a grandes dosis de pastillas psiquiátricas, lo que afectaba su capacidad para declarar.
La jueza Namer le explicó a Uliarte que su declaración formaba parte de su derecho a la defensa y que debía estar consciente de las consecuencias. Finalmente, Brenda decidió no declarar, incorporándose al expediente las declaraciones previas.
El Factor «OnlyFans»
La fiscal Gabriela Baigún preguntó a Uliarte si había trabajado vendiendo contenido erótico en redes sociales, a lo que ella respondió afirmativamente, mencionando la plataforma «OnlyFans». Cuando le preguntaron si había ganado dinero con eso, respondió que sí.
Uliarte tenía varios perfiles en redes sociales con diferentes seudónimos, donde compartió aspectos de su vida, simuló un suicidio y participó en streamings sexuales para adultos.
Hipótesis sobre Milman y Revolución Federal
La fiscal Baigún preguntó si se incorporaría al juicio la declaración escrita por Brenda Uliarte, en la que afirmaba que Sabag Montiel estaba vinculado a la agrupación Revolución Federal, supuestamente financiada por el diputado Gerardo Milman. La jueza Namer replicó que ese asunto no formaba parte de este juicio, a menos que Brenda lo mencionara durante su declaración. El abogado de Uliarte se opuso, argumentando que Brenda desconocía lo que había firmado, lo que la jueza consideró problemático.
Medios de Comunicación y Alegatos
La fiscal Baigún reprochó al abogado de Uliarte por haber dicho a los medios que su defendida no estaba en condiciones de declarar porque estaba “empastillada”. El abogado contestó que lo que sucedía en los medios era una cuestión televisiva y sugirió que la querella no permitiera a la víctima (Cristina Kirchner) publicar en Twitter sobre la causa. La discusión creció, y la presidenta del Tribunal, Sabrina Namer, decidió pasar a un cuarto intermedio para calmar los ánimos.
