Según explican desde su círculo íntimo, el expresidente siguió un poco el discurso de Alberto Fernández y considera “una jugada política” el lanzamiento de la investigación por la deuda que contrajo con el FMI. Por ahora no saldrá a hablar, sigue de cerca las causas en su contra e intenta mediar en la interna de Juntos por el Cambio.
Luego del anuncio de Alberto Fernández en la Asamblea Legislativa sobre la presentación de una denuncia judicial por la deuda fraudulenta durante el gobierno de Mauricio Macri, el año electoral 2021 comienza movido en el ámbito judicial para el ex presidente y para varios ex funcionarios del gobierno de Cambiemos.
Desde el inicio de 2021 comenzaron a moverse algunas de las causas que involucran a Mauricio Macri y a varios de sus ex ministros durante 2015 y 2019. En menos de un mes ya hubo importantes novedades en las causas de los Parques Eólicos, en la de la Mesa Judicial Pro, en las de espionaje y en el Correogate, por citar algunos ejemplos que incomodan a Macri, que mira de reojo lo que sucede en tribunales y teme recorrer los pasillos judiciales de cara a las elecciones 2021.
Respecto a la disputa judicial que planteó el gobierno por la deuda contraída con el FMI durante el macrismo, desde su equipo económico lo consideran una jugada netamente política.
Según informó La Nación, tres exfuncionarios de primera línea del exMinisterio de Hacienda, los dichos de Fernández son vistos como un contraataque para salir de la crisis que generó en el Gobierno el escándalo del Vacunatorio VIP. «Saben que el tema de la deuda y también el de la Justicia prenden en la gente en tiempos de agendas complicadas», contaron, y agregaron que no hay argumentos técnicos para sostener la denuncia presidencial.

Por su parte, Infobae mencionó que Macri sólo siguió un rato el discurso presidencial y se fue a almorzar con sus allegados cerca de su casa, en la localidad bonaerense de Acassusso. Luego, leyó íntegramente lo que dijo Alberto Fernández en un portal de noticias y su primer comentario cuando levantó la vista fue: “No podemos naturalizar esas barbaridades”.
Cerca de Macri afirmaron que “por el momento” no hará declaraciones sobre el discurso del Presidente y destacaron que considera que “ya hablaron con claridad” los dirigentes de Juntos por el Cambio, que criticaron duramente las palabras de Alberto Fernández tras la Asamblea Legislativa (y algunos incluso mientras hablaba en el recinto de la Cámara baja, lo que llevó a Cristina Kirchner a tocarle la mano al primer mandatario para que se calmara y no les respondiera).
