Los trabajadores ingresaron a la sede ubicada en Diagonal Roque Sáenz Peña 760 en repudio a la transferencia y cierre de la Justicia del Trabajo. Advierten que están en riesgo 1.600 empleos y que el traspaso ralentizará la resolución de sentencias.
El Capítulo V de la reforma laboral, denominado «Acuerdo de Transferencia de la función judicial en material laboral», aprueba el convenio firmado semanas atrás entre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Justicia de CABA, Gabino Tapia, y ordena al Poder Ejecutivo a enviar al gobierno de Jorge Macri «los recursos necesarios para el funcionamiento del fuero del trabajo» para garantizar «su adecuado funcionamiento».

Sin embargo, los conflictos colectivos -negociación colectivas, convenios y acciones sindicales- también le serán retirados a la Justicia Nacional Laboral: pasarán a ser competencia del Fuero Contencioso Administrativo. En tanto que la justicia porteña tomará la ejecución de las sentencias pendientes y también entenderá sobre los nuevos casos.
Judiciales, en pie de guerra contra el traspaso del fuero a CABA
El acuerdo anticipa el cierre del Fuero Nacional Laboral con sede en CABA a raíz de «la pérdida de competencia» que se generará a través del traspaso. Según aclararon desde CABA, el traspaso abarca a las competencias del Fuero «pero no a las personas».
Ante ese contexto, y a raíz de la incertidumbre por el futuro de los puestos de trabajo, el gremio la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) realizan una toma de la sede ubicada en Diagonal Roque Sáenz Peña 760. Cientos de trabajadores judiciales se movilizaron hasta la puerta e ingresaron al edificio en señal de protesta contra el traspaso.
