Mientras la gestión de Javier Milei cortó toda ayuda económica para la educación pública, brinadará beneficios a las privadas y a las familias que concurren a ella. La semana que viene se realizaría la paritaria docente federal. Peligra el retorno a clases.
La Secretaría de Educación confirmó que la semana próxima convocaría a la paritaria federal. Mientras, continúa el abismal ajuste sobre la educación pública y el congelamiento presupuestario, al mismo tiempo que elimina fondos nacionales destinados a escuelas de todo el país. Sin embargo para las escuelas privadas hay algunos beneficios como la prorrogación de la reducción de contribuciones patronales para los colegios privados y brindará ayuda económica a las familias de clase media que no puedan afrontar la suba de cuotas de la educación privada.
«Vamos a incorporar un mecanismo de asistencia de clase media para que los chicos no pierdan el colegio porque la situación en la cual se te caen los ingresos y tenés que cambiar al chico de colegio no solo es traumatizante para los padres sino también para los chicos», aseguró el presidente Javier Milei, quién adelantó que habrá «vouchers para comprar útiles escolares».
A la par de que el Presidente hiciera estos anuncios, descartó de sus responsabilidades el pago del Fondo de Incentivo Docente, el plus salarial que los maestros cobran desde 1998, ya que «no le corresponde a la Nación». En rigor, si bien la educación está descentralizada y corre por cuenta de las arcas provinciales, el Fonid era pagado por la Nación, hasta que el actual Gobierno decidió discontinuarlo, como parte del ajuste de erogaciones del Estado.
“En principio la Nación no lo va a transferir porque es un fondo que no tiene existencia hoy, no existe”, anunció ayer el portavoz presidencial, Manuel Adorni, en su tradicional conferencia de prensa al ser consultado por este cuestión. A lo largo de su discurso, el funcionario puso en duda la posibilidad de un llamado de paritaria nacional, ya que había aclarado que aún se estaba definiendo.
Y luego agregó: “Recordemos que los salarios dependen de los gobernadores. Cada jurisdicción es libre de pactar el salario que desee. Los docentes de la Argentina dependen de las provincias y la Ciudad, están en libertad de pactar el salario que pretenden o que consideran justo para iniciar las clases. El Gobierno promueve siempre que los días de clases se cumplan y que todos los argentinos puedan hacerlo, independientemente de la paritaria o la discusión salarial, que es relevante, pero se debe dar con las provincias”.
“Estamos en una semana importantísima para que el Gobierno recapacite y envíe esos fondos. Este mes los gobiernos provinciales lo adelantaron, el próximo no va a ser posible. La consecuencia es que los docentes van a cobrar menos”, señaló Alesso en una entrevista radial.
“Una cosa es limitar gastos y otra cosa es no pagar sueldos o no construir escuelas. Esta semana vamos a tener una reunión en Ctera”, advirtió Alesso en relación al encuentro en el que, según explicó, se discutirá la situación de cada una de las provincias.
“No hay ningún antecedente desde 1998 de algún gobierno que haya dejado de pagarlo [al FONID], aún con la discusión con el macrismo de si era poco o mucho, se envió”, indicó en relación a la quita del fondo que forma parte de las transferencias discrecionales de Nación a las provincias.
Mientras tanto, una nueva erogación aparece en puerta: La ayuda a los alumnos de clase media que van a escuelas privadas y un beneficio impositivo para los colegios de ese mismo sector. Esto fue publicado en el Boletín Oficial bajo el decreto 134/2024, en el cual afirma que este será otro año en donde los colegios privados verán reducidas las contribuciones patronales. De acuerdo con el decreto, de no extenderse el beneficio se hubiera producido un «incremento desmesurado en las contribuciones patronales», que sería “incluso mayor” fuera de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, y que «agravaría el crítico contexto en el que las instituciones se encuentran inmersas, repercutiendo en la economía de muchas de las familias que asisten a ellas».
En diciembre de 2019, la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública estableció, entre otras cuestiones, nuevas alícuotas a las contribuciones patronales, eximiendo del pago de las mismas a los empleadores titulares de establecimientos educativos de gestión privada hasta fin de 2020, y facultó al Poder Ejecutivo a prorrogar la eximición. La última prórroga había vencido el 31 de diciembre del año pasado.
Según se destacó, de no haber prorrogado la eximición la suba hubiese agravado “el crítico contexto en el que las instituciones se encuentran inmersas, repercutiendo en la economía de muchas de las familias que asisten a ellas”.
Las medidas del Gobierno se producen en un crítico contexto, cuando los sindicatos docentes y las gobernaciones provinciales están reclamando la regularización del Fonid y otros fondos discontinuados. Los gremios, además, exigen la urgente convocatoria a la paritaria nacional, para negociar una suba salarial. Ya advirtieron que el inicio del ciclo lectivo está en serio riesgo, por los recortes que se vienen aplicando y por la falta de aumentos acordados.
En ese marco, la Secretaría de Educación, que encabeza Carlos Torrendell, dejó trascender que hará la primera convocatoria paritaria nacional para «los próximos días». De la negociación participarán dirigentes de cinco sindicatos con representación nacional (Ctera, UDA, AMET, Sadop y CEA) y lo que allí se acuerde funcionará como piso para las posteriores discusiones salariales en cada provincia. El comienzo de las clases varía según los distritos, pero mayormente está previsto para el lunes 26 de febrero o el 4 de marzo.
