El cónsul argentino brindó tranquilidad y aseguró que no hay compatriotas implicados entre las víctimas del operativo policial.
En medio de una crisis de violencia sin precedentes en Río de Janeiro, tras la avanzada policial en las favelas con motivo de un megaoperativo contra el Comando Vermelho, uno de los bandos narcotraficantes más importantes de la ciudad, que terminó con 120 muertos, el cónsul argentino en la ciudad carioca brindó detalles sobre los argentinos en dicho territorio.
“El número de muertos se ha elevado muchísimo, estamos hablando de aproximadamente 120, o incluso un poco más, están diciendo», indicó Jorge Perren, cónsul argentino en la ciudad ante Infobae.
En este sentido, aclaró: “Quiero llevar tranquilidad a las familias de argentinos: no tenemos ningún reporte de connacionales afectados por estos enfrentamientos”.
Cabe destacar que los enfrentamientos se dan principalmente en las favelas y que la única repercusión por fuera de los barrios bajos tiene que ver con bloqueos en las principales arterias de la ciudad como parte de la estrategia del Comando Vermelho. “Todo esto estuvo muy focalizado en el morro do Alemão y da Penha, en la zona norte y oeste. Pero para nada afectó la parte de turismo”, afirmó Perren.
“Desde la medianoche están circulando más bien. Algunas escuelas están cerradas por decisión de los padres, pero la situación se ha tranquilizado», confirmó el cónsul.
«Nada indica que Río esté en guerra en su totalidad. Son trece millones de habitantes donde se produjeron estos hechos tan terribles, no hay que disminuirlos, pero en el resto de la ciudad la única repercusión fue el tema del transporte. Los argentinos, al menos hasta la información que tenemos ahora, en ningún caso han sido afectados», añadió al respecto.
Qué sucede en Río de Janeiro
La ciudad de Río de Janeiro se encuentra inmersa en una verdadera guerra urbana tras el lanzamiento de un megaoperativo policial contra el grupo criminal Comando Vermelho (CV), una de las organizaciones narco más poderosas de Brasil. La operación, desplegada en las favelas de Alemão y Penha, dejó un saldo de al menos 64 muertos, incluidos cuatro policías, y más de 80 detenidos.
El operativo fue ordenado por el gobernador Cláudio Castro, del Partido Liberal, y ejecutado por la Policía Militar y la Policía Civil, con apoyo de helicópteros, tanques blindados y drones. Los enfrentamientos fueron de tal magnitud que se reportaron granadas lanzadas desde drones, barricadas incendiadas y tiroteos con armas de alto calibre. Las imágenes de cadáveres en las calles y vecinos atrapados en medio del fuego cruzado reflejan la gravedad del conflicto.
