Las afirmaciones de Gilberto Alegre volvieron a exponer las fracturas del peronismo bonaerense, en medio de las discusiones por el liderazgo partidario y la estrategia electoral.
En pleno debate por la conducción del Partido Justicialista bonaerense, una declaración del intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, volvió a encender la interna del peronismo. El jefe comunal, identificado con el espacio del gobernador Axel Kicillof, tomó distancia del kirchnerismo y lanzó una frase que generó fuerte repercusión puertas adentro del PJ.
«Para mí, Cristina Fernández es una delincuente condenada por delitos comunes», afirmó Alegre al referirse a la expresidenta, quien cumple prisión domiciliaria en el marco de la causa Vialidad. El pronunciamiento reavivó tensiones dentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), justo cuando el sector busca ordenar su estrategia política frente al peso que conserva Cristina Kirchner en el armado partidario.
El alcalde bonaerense no se limitó a cuestionar la situación judicial de la exmandataria, sino que también puso en duda la identidad política del espacio que ella encabeza. En ese sentido, sostuvo que el kirchnerismo no forma parte del peronismo tradicional y lo vinculó a una corriente ideológica distinta, con referencias a procesos políticos de América Latina.
En el plano local, Alegre ratificó su alineamiento con el MDF y expresó su respaldo a la concejal, Sofía Mackay, como principal referencia del espacio en General Villegas. Según explicó, la edil del bloque Fuerza Patria cuenta con proyección política y representa una continuidad dentro del esquema que impulsa el gobernador Kicillof en la provincia.
Las declaraciones del intendente se produjeron, además, en un clima de cruces con otros jefes comunales del interior bonaerense. Uno de los más explícitos fue el intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, quien elevó el tono de la discusión interna al reclamar la libertad de Cristina Kirchner y cuestionar a sectores del propio PJ, profundizando así las diferencias que atraviesan al peronismo provincial.
