En Córdoba, los gobernadores del espacio rechazaron el veto a los Aportes del Tesoro Nacional y presentaron un proyecto alternativo con foco en la producción, el empleo y la sensibilidad social.
Los gobernadores del frente Provincias Unidas se reunieron en la Exposición Rural de Río Cuarto para reforzar su posición frente a la Casa Rosada. El encuentro se produjo después del veto presidencial a la ley que establecía un reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un tema que encendió las tensiones con el Ejecutivo. El anfitrión fue Martín Llaryora, gobernador de Córdoba, acompañado por Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes). Con aviso, faltaron Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), aunque Torres envió un mensaje y convocó a la próxima reunión en su provincia.
Llaryora abrió la conferencia de prensa con un reclamo directo. “La primera preocupación que debería tener el Gobierno es ver la realidad social. La gente no llega a fin de mes, o ¿no estamos entendiendo donde estamos parados?”. También pidió terminar con las retenciones al interior productivo. “Hay que eliminar las retenciones para defender el empleo del interior del país”, afirmó. Aclaró que los gobernadores están dispuestos al diálogo pero subrayó que construyen “un proyecto distinto, nuevo y con sensatez”.
LLARYORA: “HAY QUE PONERLE LÍMITE A ESTA LOCURA DE DOS EXTREMOS”
El Gobernador de Córdoba Martín Llaryora cruzó a Milei por el veto a los ATN y le pidió por el Garrahan y las universidades. Lo hizo en un discurso frente a productores en Río Cuarto, donde se reunieron… pic.twitter.com/68z8bWAOq0
— Clarín (@clarincom) September 12, 2025
Pullaro coincidió con ese diagnóstico y marcó su línea. “El equilibrio fiscal es sagrado, pero con los ciudadanos adentro”. Recordó que “los gobernadores de las 24 provincias hemos cuidado la paz social” y llamó a respaldar “el proyecto político que preserve lo que se hizo bien y cuide el futuro del campo, la producción, el petróleo, el litio y el gas”.
Valdés expresó su cansancio por el trato recibido en Buenos Aires. “Estoy cansado de irme a Buenos Aires, al Gobierno, y que me atiendan funcionarios de tercera línea”, dijo. Denunció que no le “prestan atención” cuando expone los problemas de su provincia. Planteó un cambio de lógica: “No es suficiente que Corrientes vaya sola a Buenos Aires, tenemos que juntar las provincias para que nos escuchen. Es el primer grito para dejar de ser sólo ‘el interior’ y ser parte plena de la República Argentina”. También lanzó un mensaje al Ejecutivo sobre las fotos políticas: “Pero si quieren una foto está la del 9 Julio en Tucumán. No vamos a posar a una foto por motivos electorales”.
Sadir reforzó la idea de un Estado activo. Sostuvo que debe ser “inteligente, eficiente y que brinda oportunidades”. Pidió actuar con sensibilidad y atender problemas críticos como seguridad y educación. “Vamos a salir por el trabajo de la producción y la sensibilidad social”, expresó. Se mostró orgulloso de “integrar este frente que es serio, federal democrático. Es un lujo para el país”.
El mensaje de Torres cerró el encuentro. “Celebro que alcemos la voz en defensa del campo, la producción, la energía y todo ese trabajo que generamos. Estamos discutiendo lo importante: una agenda de desarrollo que es lo que representa Provincias Unidas. Los espero en los próximos días en Chubut junto a todos los gobernadores”.
Los mandatarios remarcaron que no se oponen al equilibrio fiscal, pero exigieron que no se afecte el empleo ni los sectores vulnerables. Cuestionaron también el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario y a la emergencia pediátrica del Hospital Garrahan. “Es una concepción cruel, sin sentido común. Nosotros queremos que el Garrahan siga salvando a los niños de la Argentina y nuestros legisladores no se van a mover de esa huella”, expresó Llaryora.
Con esta reunión, Provincias Unidas consolidó un perfil federal, productivo y sensible, y anunció que Chubut será la próxima sede del bloque. El espacio se mostró como una alternativa a la polarización entre La Libertad Avanza y el peronismo, y proyectó su agenda al Congreso con la promesa de “llevar hombres y mujeres al Congreso Nacional para empezar a construir esta Argentina grande”.
