A pesar del silencio, voceros oficiales aseguran que la vicepresidenta está a favor de as medidas que anunció la ministra de Economía.
¿Qué piensa Cristina? ese es el gran interrogante en la calle, en la política, en el circulo rojo y en el mercado luego de las medidas de ajustes que anunció la ministra de Economía, Silvina Batakis.
Al margen de los cuestionamientos y movilizaciones por parte de movimientos sociales a fines al Gobierno, el silencio de la vicepresidenta y de su sector es leído como tregua en las internas que se vienen arrastrando en el Frente de Todos.
Incluso, muy cerca de la ministra aseguran que Batakis “habló con la vicepresidenta todos los días desde que asumió” y que “la consultó antes de la batería de anuncios del lunes”. Otras fuentes señalan que también dialogaron antes de dar a conocer el aumento del llamado dólar turista.
Sin embargo, las especulaciones sobre lo que piensa Cristina están de manera nítida por varias razones: Batakis esbozó un discurso ortodoxo y fiscalista contrario al paladar kirchnerista y Cristina no fue a su asunción ni se refirió a ella cuando dio su último discurso en El Calafate.
“¿Ustedes creen que yo avanzaría con las medidas que anunciamos sin antes consensuar con el Presidente y con la vicepresidenta?”, aseguran que dijo la ministra ante estas especulaciones.
En paralelo, voceros de Cristina Kirchner esbozan que la ex presidenta la conoce desde hace mucho tiempo y que su nombramiento no representa una sorpresa para ella. “Se tratan desde hace tiempo”, resaltan, y recuerdan que la única foto que se conoce de ellas dos juntas es de 2018, en una ocasión que se juntaron para hablar de economía durante una hora y media.
En rigor, en La Casa Rosada dan por sentado que Cristina apoyó las medidas de Batakis e intentan despejar cualquier tipo de especulaciones.
No obstante, el silencio de la vicepresidenta es leído de manera negativo para los mercados que respondieron adversamente a las medidas de Batakis a pesar que se haya hablando de la reducción del déficit fiscal, algo que viene reclamando el establishment económico.
