La candidatura del ministro de Economía confrontará, en las urnas, con la de Juan Schiaretti. Y el gremialismo ya divide sus apoyos entre ambos.
El gobernador cordobés Juan Schiaretti se encuentra transitando el pase del poder a su heredero Martín Llaryora; y compitiendo para llegar fuerte como candidato presidencial en las próximas Paso con Florencio Randazzo como su compañero de fórmula.
En las primarias del 13 de agosto de Córdoba se enfrentarán Juntos por el Cambio, Unión por la Patria, La Libertad Avanza, y Hacemos por Nuestro País, liderado por el gobernador Juan Schiaretti.
Schiaretti observa cómo la candidatura de Sergio Massa empezó a hacer sentir las Primarias en territorio cordobés casi como si fueran una interna del PJ. Sobre todo, porque el hombre de Tigre empezó a conversar desde hace varias semanas con dirigentes e intendentes que, por distintos motivos no atraviesan una buena relación con el gobernador y es por ello que el caudillo peronista persigue el objetivo de reforzar el cordobesismo.
En 2019, y tras la salida del Schiaretti de Alternativa Federal, el gremialismo cordobés respaldó su postulación en la Provincia, aunque apoyó, en paralelo, la candidatura presidencial de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, las 62 Organizaciones Peronistas se alinearon incluso a su prescindencia en el juego nacional.
Pero las cosas lucen diferentes en el actual proceso electoral. La apuesta nacional de Schiaretti arrastra esta vez a parte de los respaldos del ecosistema gremial cordobés, dividiendo al sindicalismo que apoya a Massa y al gobernador.
En principio, el Movimiento Peronista Cordobés respaldará las pretensiones presidenciales de Schiaretti. Todavía no ha existido una oficialización con respecto a esta postura desde que inició la campaña nacional, pero es la posición que el MOP venía sosteniendo incluso desde antes de que iniciara formalmente la campaña provincial Llaryora 2023.
Schiaretti armó doble acto la semana pasada. El primero, el jueves en el Hotel Intercontinental, a cuadras de Casa Rosada y en compañía, no sólo de Randazzo, sino también de una histórica del PJ bonaerense que irá en la lista de precandidatos a diputados nacionales del cordobés: Hilda ‘Chiche’ Duhalde. Además asistió, entre otros, la candidata suplente a la banca departamental por la capital cordobesa, Silvina Jurich, quien es la esposa de Pablo Chacón, secretario general del sindicato de Comercio y componente central de la CGT Regional.
Y al día siguiente, ya en la noche del viernes, en Córdoba. Lo más llamativo de ese acto para muchos en el PJ cordobés fue la ausencia de Natalia de la Sota. Si bien, algunos delasotistas sostuvieron que «no va, donde no es convocada«; desde el Centro Cívico reconocieron que sí hubo invitación. Aunque no fue la única ausente, otro de los ausentes fue el intendente de Villa María, Martín Gill, dirigente que trabajó -sin resultado y con una dura derrota en su distrito- para Llaryora en la campaña provincial.
Y se sabe que De la Sota hija tiene una buena relación con Massa, debido al buen vínculo que había construido el actual ministro de Economía con el exgobernador. La otra pata de la autodenominada “CGT Córdoba”, la agrupación “Movimiento Sindical para la Justicia Social y el Trabajo”, de corte kirchnerista, apoyará la postulación de Massa.
Como regional que acaba de ser normalizada por la secretaría del Interior de la CGT Nacional, la central cordobesa debería, más que nunca, seguir los lineamientos que llegan desde Buenos Aires, y el posicionamiento del triunvirato nacional es claro. No sólo respaldan la postulación de Massa, sino que además entienden haber sido actores centrales en la construcción de la “unidad” que evitó un enfrentamiento entre Eduardo “Wado” de Pedro y Daniel Scioli en las PASO.
«Massa tiene como estrategia simular una interna peronista contra Schiaretti en Córdoba. Disputar el voto PJ y amparados en los números del 2019, sabe que ese caudal está en el 30%, si él divide y equilibra con Schiaretti ese voto tradicional del peronismo sabe que es competitivo. Por más que ‘el Gringo’ saque más por el voto independiente«, expresó un peronista massista de Córdoba.
Sin embargo en el seno de la Regional cordobesa también parece haber posiciones diferenciadas: «‘El Gringo’, en primer lugar, está en carrera presidencial, pero para adelante piensa en una construcción parlamentaria y todos los que estamos con él sabemos que hay límites. Por ejemplo, un ajuste feroz que incluya, entre otras cosas, una durísima reforma laboral no la va a acompañar», señalan desde el entorno del cordobés y en clara referencia a Bullrich y Milei.
Es más, el optimismo schiarettista llega al punto de consolidar la idea de sumar diputados y senadores sin Massa ni CFK en el poder. «Van a quedar varios que no pretenderán sumarse a un bloque camporista. Bueno, acá encontrarán calor«, vaticinan desde el Schiaretismo al observar los distintos traspiés del PJ en provincias como San Juan o San Luis, y están atentos a los resultados en Santa Fe.
Por fuera de esa disyuntiva aparecen también apuestas de segundo orden, de quienes intentan prepararse para escenarios más adversos. En el gremialismo cordobés, algunos actores marginales se esfuerzan por dejar líneas abiertas con referentes nacionales de Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza.
