Todos coinciden que es el candidato que mejor mide. Insaurralde fue el primero en comunicar la decisión y hay detalles de cambios de época a la hora de construir electoralmente. Massa ya quedó sin margen de maniobra y su dirigencia le reclama que hable con Cristina.
Por César Morielli
La elección de Axel Kicillof como candidato a gobernador bonaerense sorprendió en tiempo y forma, pero no en protagonismo. El exministro de Economía sonaba entre las posibilidades hace tiempo, y los datos para analizar corren por otro carril. La génesis de la comunicación del hecho fue de por sí atípica en comparación a otros tiempos: fue el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, uno de los anotados en la carrera, el que oficializó el anuncio.
Hace 10 días LaNoticiaWeb ya había publicado el adelanto sobre esta posibilidad. Los intendentes percibieron que no tenían demasiado terreno para exigir una vez que Cristina ya había realizado el gesto más importante.
A pesar de que la Liga de Intendentes defendía la idea de postular a uno propio, la dinámica de las conversaciones mantuvieron los buenos vínculos y rompieron con una vieja tradición K de tomar decisiones en silencio y sin hacer partícipe a los dirigentes del espacio.
Insaurralde había conversado con Cristina y Máximo Kirchner el día lunes. El sábado en Merlo, antes de la foto de ambos binomios en el escenario, ya se sabía que Kicillof picaba en punta. Y el martes en un almuerzo entre intendentes fue el lomence el que informó a sus colegas.
El Jefe Comunal de la Tercera Sección recibió la noticia en calma. No se enojó y entendió los argumentos. Todos los intendentes, aunque postulaban a Insaurralde, admiten que Kicillof era el mejor candidato. El exministro recorrió toda la provincia: conurbano, Costa e Interior. Y cada acto que encabezó estuvo lleno de público, de los propios y de los que no tienen camiseta. A tal punto que lo solicitaron desde el interior del país para apuntalar a los candidatos. Su figura es convocante y su discurso convence. Pega fuerte en los jóvenes y es aceptado por los más grandes. Después de Cristina es el que mejor mide. Y es el único que, dicen, puede sacar incluso más votos que la fórmula nacional.
Hace algunos meses, alguien habilitó a Kicillof a recorrer la provincia cuando la candidatura era una hipótesis casi inexistente. En aquel entonces el exministro no tenía ninguna medición y nadie lo tenía en cuenta como posible candidato.
Además, las buenas formas nuevas se completaron con la decisión de ofrecer a Magario la vicegobernación. La matancera podría conducir el Senado bonaerense. En estos días comenzará el diálogo para conformar las listas de legisladores nacionales, provinciales y seccionales. Dicen que los intendentes tendrán peso. Entre tanto, como primer candidato a diputado nacional suena firme Felipe Solá. Máximo Kirchner iría recién en el tercer escalón.
Alberto Fernández fue central en la idea de mantener el diálogo con todos los dirigentes. Máximo Kirchner tuvo el teléfono abierto para atender todos los llamados. Al gesto de Cristina de bajar su postulación le siguió un correlato de actitudes que hace rato no se veían en el kirchnerismo y que muchos criticaron.
¿QUÉ PASA CON MASSA?
El que no estuvo a la altura fue Sergio Massa. Hay mucho enojo con el tigrense. Primero porque negó públicamente haber hablado con Alberto Fernández, algo que sucedió en al menos dos oportunidades. Sus idas y vueltas cortaron la soga de un diálogo que se convocó varias veces.
En el conurbano casi que no había dirigente massista que no haya apostado a que el tigrense terminaba jugando por adentro. Algunos dicen que le ofrecían encabezar la lista de Diputados y manejar el Parlamento desde 2020. Pero la prenda de negociación era la gobernación bonaerense. Solo rumores, dicen que Massa aceptaba ese ofrecimiento si Cristina se bajaba del binomio presidencial. Un sinsentido, mucho más luego de afirmar hace solo un mes que Macri debía convocar a la expresidente por ser la dirigente con mayor peso y caudal electoral en la oposición. Esa posibilidad se evaporó un par de horas después del encuentro en Córdoba.
En el kirhcnerismo cayó muy mal que Massa profundice los histeriqueos. Luego del encuentro con Schiaretti, Urtubey y Pichetto, dijo que Alternativa Federal competirá en las PASO y tendrá candidato propio. Y dejó abierta una puertita: “Espero que en Congreso del Frente Renovador del día 30 me respalde”. En Buenos Aires la gran mayoría de los renovadores le pedirá a Massa que hable con Cristina, que llegue a algún acuerdo, que puede competir por la presidencia pero desde adentro. Ninguno quiere ser cómplice de un triunfo de Cambiemos.
La dirigencia entendió el gesto de Cristina y está dispuesta a ponerse el overol para sacar a Macri. Pero el líder del espacio estuvo en otra sintonía. Sin embargo, aún son optimistas y creen que la candidatura de Kicillof se puede desarticular para llegar a un acuerdo. Ya casi no queda margen de negociación. Pero dicen que los diálogos siguen.
