Con Twitter y Facebook reinados por ahora por el macrismo, el kirchnerismo prueba con esta nueva red social. Telegram es utilizado mayormente por políticos, periodistas, empresarios y militantes, ya que sus mensajes son más difíciles de hackear. De qué se trata el canal K “Digamos” y qué riesgos corre el Frente para la Victoria con esta red.
“Fue la campaña que más jugó en las redes”, repite Marcos Peña, cabeza comunicacional del macrismo, en referencia al 2015. El Frente Cambiemos, sin dudas, fue el gran ganador de esa batalla.
De cara a los comicios del próximo año, pareciera que el kirchnerismo se resignó a dar esa batalla y ahora apuesta a la red Telegram. Es una suerte de Whatsapp pero con más dificultad para hackear o encriptar los mensajes que se envían. Es muy utilizado por los políticos, periodistas y empresarios para que no se puedan filtrar sus conversaciones.
Otro de los puntos que también lo distingue de Whatsapp, Telegram tiene “canales de noticias” por donde se pueda circular información. Una especie de “grupo de Whatsapp” pero donde se comparten solo noticias.
Desde el kirchnerismo ya lanzaron su canal: “Digamos”. Y se puede acceder en telegram.me/digamos, donde las noticias tienen clara inclinación kirchnerista. El FPV ya no posee 678 y sus programas satélites, ni tiene los millones anuales para destinar a las redes sociales. Por eso, decidieron explotar esta red que hasta ahora parece inexplorado por la política.
“Por este canal recibirás información actualizada, anticipos y novedades. Esperamos que te sea útil. Recomendanos!”, se presenta en canal.
Quienes forman parte del grupo, la semana comenzó con el siguiente mensaje: “Lunes a la mañana. Nublado. ¿Qué mejor que leer un informe sobre el presupuesto de Ciencia y Tecnología?”. Y aprovechan para pegarle a los medios: “El Cronista avisa, una vez más, que el problema argentino es que los trabajadores somos caros”.
Al ser una red social cuyos usuarios tienen un alto nivel de politización, el kirchnerismo corre el riesgo de repetir en las nuevas tecnologías, un error que cometió en los últimos años en la militancia de la calle: hablar para ellos mismos, convencer a los que ya están convencidos y encerrarse aún más en su círculo. Y el macrismo aguardará nuevamente para sacarle provecho a esa equivocación.
