Así lo estaría pergeñando el ex gobernador, Antonio Bonfatti, a pesar de las duras reticencias expresadas en años anteriores. Con menos poder, el histórico partido buscará la manera de ser un eslabón más para «frenar al peronismo».
Los últimos años del Partido Socialista han sido magros. La forma más nítida de demostrarlo es la pérdida de la gobernación en Santa Fe en 2019 a manos del peronismo con el actual gobernador, Omar Perotti, a la cabeza, tras 12 años consecutivos de gestión: Hermes Binner (2007-2011), Antonio Bonfatti (2011-2015) y Miguel Lifschitz (2015-2019).
La pérdida de poder político del Partido Socalista y el deceso de dos de sus tres figuras más relevantes de los últimos tiempos (Binner y Lifschitz) marcan el contexto y ha quedado en manos de Bonfatti, el futuro del armado. Bajo este contexto, comenzaron algunos acercamientos con sectores de la UCR y del PRO, según indica el portal LaPoliticaOnline.
A pesar de las reticencias que ha tenido años anteriores el socialismo en aliarse con el PRO, hoy pueden ser un factor importante para soñar con un triunfo en una de las provincias con más caudal de votos, pensando en las elecciones de 2023.
Los rostros visibles de cada partido que buscan lograr un acuerdo en Santa Fe son: el radical Maximiliano Pullaro; el vicepresidente del PRO y diputado nacional por la provincia, Federico Angelini; y el propio Bonfatti. Buscarán acoplar definitivamente al sector de la periodista y senadora, Carolina Losada.
