Trump celebró la aprobación como una “gran victoria para el pueblo estadounidense” y fijó el 4 de julio como fecha simbólica para promulgar la ley.
En una sesión marcada por tensiones internas y negociaciones de último momento, el Senado de Estados Unidos aprobó el ambicioso proyecto de ley fiscal y presupuestario impulsado por el presidente Donald Trump, conocido como la “One Big Beautiful Bill”. La votación terminó empatada 50-50 y fue definida por el voto de desempate del vicepresidente J.D. Vance, tal como establece la Constitución.
Contenido del proyecto
Recortes fiscales por 4,5 billones de dólares, incluyendo exenciones sobre propinas, horas extra y seguridad social.
Reducción de programas sociales, como Medicaid y SNAP, que podrían dejar sin cobertura médica a más de 11 millones de personas.
Aumento del gasto en defensa y control migratorio, con una partida de 350.000 millones de dólares.
Impuesto del 1% a remesas en efectivo, aplicable desde diciembre de 2025.
La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que la ley incrementará el déficit en más de 3 billones de dólares para 2034. Además, se contempla un aumento del techo de deuda nacional en 5 billones, lo que ha generado críticas desde sectores empresariales y políticos.
Tres senadores republicanos –Thom Tillis, Susan Collins y Rand Paul– votaron en contra, reflejando las divisiones dentro del oficialismo. El empresario Elon Musk calificó la ley como “completamente loca” y amenazó con financiar campañas contra los republicanos que la respaldaron.
Trump celebró la aprobación como una “gran victoria para el pueblo estadounidense” y fijó el 4 de julio como fecha simbólica para promulgar la ley. Sin embargo, el proyecto aún debe superar una nueva votación en la Cámara de Representantes, donde enfrenta resistencia por los cambios introducidos en el Senado.
