La Cámara alta ratificó el tratado comercial entre ambos bloques y dio luz verde a la designación del exdiputado como embajador ante la Unión Europea.
El Senado realizó una extensa sesión en la que trató temas centrales para el Gobierno. La Cámara alta ratificó el acuerdo Mercosur–Unión Europea con xx votos a favor y xx en contra, aprobó el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y ante la Unión Europea y avanzó con la reforma a la Ley de Glaciares, que quedó en condiciones de pasar a Diputados.
La reunión comenzó poco después de las 11 con la presencia de 40 senadores. La vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó la apertura. El bloque peronista que condujo José Mayans aportó el quórum necesario para iniciar el debate.
El primer punto fue la designación de Iglesias como embajador. La postulación obtuvo 38 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención de la senadora salteña Flavia Royón. El dirigente ya residía en Bruselas a la espera de la aprobación parlamentaria.
El tratamiento generó cuestionamientos duros desde distintos bloques. El senador santacruceño José María Carambia anunció el rechazo de su espacio y afirmó: «Nosotros vamos a votar negativo, es un pedante, soberbio e incapacitado. Votamos en contra de ese delirante».
El sanjuanino Fernando Salino también votó en contra. Durante su intervención citó textos escritos por el propio Iglesias sobre la cuestión Malvinas. En uno de los pasajes leyó: «Cualquier idea de soberania argentina sobre los kelpers se me hace impasable». Luego recordó otro fragmento en el que el exdiputado sostuvo: “Si las Malvinas debían seguir la línea del virreinato, deberían ser uruguayas porque el apostadero estaba en Montevideo, no en Buenos Aires”.
La senadora jujeña Carolina Moisés también cuestionó la designación. Señaló que Iglesias «Es un hombre misógino, violento e ignorante» y advirtió que el Gobierno «va a tener problemas» con la decisión. También sostuvo que el dirigente estaba «más cerca del lumpenaje» que de un cargo diplomático.
Desde el oficialismo, el riojano Juan Carlos Pagotto defendió la postulación y afirmó: «Es un puesto de capital importancia y creo que el postulante está capacitado para llevarlo adelante».
Tras ese debate comenzó el tratamiento del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. El oficialismo buscó convertir a la Argentina en el primer país del bloque en ratificar el tratado, aunque la estrategia no prosperó porque Uruguay votó antes.
El senador libertario Francisco Paoltroni defendió el convenio y afirmó: «Ha llegado el día de tan ansiado momento para nuestro país. Después de 25 años de tratamiento, hoy se convertirá en ley este acuerdo Unión Europea-Mercosur. Esto significa el camino al desarrollo de nuestra república y del interior profundo eternamente postergado».
Durante la discusión, el radical Maximiliano Abad propuso adelantar la votación para lograr un efecto político frente a Uruguay. El planteo no prosperó. El peronismo insistió en respetar el orden de oradores y rechazó el cambio.
La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, aceptó que los senadores libertarios redujeran sus intervenciones. Sin embargo, la iniciativa no alcanzó para anticiparse a la decisión uruguaya.
En el cierre del debate, Bullrich sostuvo: «Es un tratamiento exprés que lleva 26 años» y aseguró que el tratado «Hoy al país le va a traer los mejores resultados en la historia».
El acuerdo prevé una reducción amplia de aranceles entre ambos bloques y la apertura de mercados para bienes industriales y productos agropecuarios. El tratado crearía un espacio económico que abarcaría más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global.
