El Senado sancionó la reforma laboral y el oficialismo logró su mayor victoria legislativa en el cierre de las sesiones extraordinarias convocadas por el presidente Javier Milei. La jornada incluyó además la aprobación del nuevo régimen penal juvenil, que estableció la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
La sesión comenzó por la mañana y se extendió durante varias horas. El primer resultado fue la sanción del régimen penal juvenil, que obtuvo 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención. Luego la Cámara alta trató la reforma laboral, eje central del paquete impulsado por el Gobierno.
En las horas previas hubo protestas de organizaciones de izquierda en el centro porteño y se anunciaron movilizaciones frente al Congreso durante el debate.
El oficialismo defendió la reforma laboral como una herramienta para promover el empleo formal. La senadora Patricia Bullrich sostuvo que la nueva legislación mejoraría las condiciones de contratación y afirmó: “Hoy tenemos trabajadores más libres”.
También cuestionó el esquema vigente al señalar que “es un sistema que hace que nadie contrate a nadie” y aseguró que la nueva norma “crea empleos y bajamos impuestos”. En el cierre de su discurso afirmó: “Estamos cambiando la historia de la Argentina”.
Desde la oposición surgieron fuertes críticas. La senadora riojana Florencia López pidió al Ejecutivo “que deje de mentirle a la gente” y acusó al oficialismo de avanzar contra las garantías laborales. Según sostuvo, “Ponen la excusa de la creación de trabajo para eliminar todos y cada uno de los derechos de los trabajadores”.
Durante el debate también se registraron momentos de tensión dentro del recinto. La vicepresidenta Victoria Villarruel interrumpió una discusión para advertir a la senadora Nadia Márquez que no podía autorizar el ingreso de personas ajenas a la Cámara. La legisladora libertaria reaccionó con enojo y le gritó: “¡Es una mentirosa!”. Villarruel respondió: “Senadora, ubíquese”.
Otro de los cuestionamientos más duros provino de la senadora Ana Marks, quien rechazó el proyecto y afirmó que “es esclavista, porque es flexibilizadora”. También sostuvo que “es absolutamente mentira que esta reforma vaya a generar empleo”.
El senador Mariano Recalde cuestionó el tratamiento de la norma y denunció cambios de último momento en el texto. Según afirmó, “aparecieron modificaciones de último momento y las venden como concesiones”. También señaló que “Se modifican 28 leyes y se derogan 11 leyes” y criticó la velocidad del trámite parlamentario.
La reforma laboral incluyó medidas orientadas a reducir costos laborales y modificar el esquema de contratación. El proyecto amplió el período de prueba a seis meses en la mayoría de las actividades y habilitó mecanismos alternativos al sistema tradicional de indemnizaciones. También estableció cambios en los aportes sindicales y en los convenios colectivos.
Con la sanción de estas leyes, el oficialismo completó el paquete legislativo previsto para las sesiones extraordinarias y consolidó un triunfo político clave en el Congreso.