Habrá que ver qué rol deciden tomar los jefes comunales. Si es el mismo del 22 de octubre, donde pusieron a disposición todo su aparato territorial a merced de la boleta completa, o el de las PASO, donde salvaron su ropa, ya que hubo en muchos distritos importantes un significativo corte de boleta.
La diferencia de puntos que cosechó tanto Sergio Massa con Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires en comparación de las PASO con las elecciones generales da cuenta de algo: la importancia estrategia de los intendentes en el territorio, el eslabón más importante de la maquinaria electoral peronista.
44, 88% fueron los votos que sacó el gobernador y 42,87 % los que obtuvo el candidato a presidente de la Nación de Unión por la Patria en territorio bonaerense. De cara al balotaje, los comandos de campaña consideran crucial lo que vaya a suceder en la madre de todas las batallas y hablan de una cifra «mágica» que los acerque a la victoria: 60%.
«Tenemos que sacar esa diferencia en Buenos Aires para equiparar lo de Córdoba y la zona núcleo», apuntó a Letra P uno de los integrantes del equipo de campaña de UP.
«Necesitamos ampliar la diferencia. Se pueden sacar más de 15 puntos en provincia de Buenos Aires. Massa tendría que conseguir la diferencia que sacó Axel al segundo. Con eso compensaríamos lo de Córdoba», agregó otra fuente.
En ese escenario, habrá que ver qué rol deciden tomar los jefes comunales. Si es el mismo del 22 de octubre, donde pusieron a disposición todo su aparato territorial a merced de la boleta completa, o el de las PASO, donde salvaron su ropa, ya que hubo en muchos distritos importantes un significativo corte de boleta.
Cómo sea, la campaña de las próximas dos semanas mostrará juntos a Massa y Kicillof en este territorio clave con un eje central: mostrar unidad y coherencia frente al espejo de la alianza del libertario con Mauricio Macri.
