Dos líneas muy marcadas entran en la recta final para los comicios internos que se harían el 24 de junio. Por un lado, el alfonsinismo, que actualmente conduce el partido en la provincia de Buenos Aires; y por el otro los históricos Moreau y Storani junto a un grupo de intendentes. Ambos espacios buscarían la unidad, pero eso es algo aún muy lejano. ¿Qué hará Posse?
Aún no está confirmado, pero la fecha que tiene más consenso para realizar las elecciones internas del radicalismo es el próximo 24 de junio. En la provincia de Buenos Aires existen, al menos hasta hoy, dos líneas muy marcadas para disputar la conducción partidaria. Por un lado aparece el actual oficialismo de Miguel Bazze, que con el respaldo de Ricardo Alfonsín timonea los destinos correligionarios. Y por otro lado se generó un conglomerado de históricos e intendentes que aspiran a encabezar una renovación.
El pasado martes, en un hotel porteño, un grupo de referentes comenzó las discusiones para preparar una propuesta partidaria. Con Moreau y Storani a la cabeza difundieron un comunicado llamado “Otro radicalismo es posible”. Quien salió a la cancha en primer lugar para enfrentar al alfonsinismo es el diputado platense Serigio Panella, que en los próximos días podría intensificar su campaña. Otros postulantes son Cecilia Moreau, el intendente de Junín Mario Meoni, y el diputado nacional Mario Barbieri.
En tanto, el actual titular del comité bonaerense, el dirigente alfonsinista Miguel Bazze, buscaría “una lista única” a través de la candidatura del ex diputado Daniel Salvador, quien afirmó que “con todos sí, por un solo sector no”. Un problema en el oficialismo es que no hay candidatos de peso propio. A pesar de esto, tienen acciones en alza Carlos Pérez Gresia y el “histórico” Mauricio Esponda.
Desde el alfonsinismo apuestan a construir con el MORENA como columna vertebral. Muchos creen que lo mejor es buscar una unidad para evitar desangrar el partido en una interna que, como siempre, dejaría muchos heridos.
Una fuente consultada por LaNoticiaWeb afirmó que el sector opositor es “medio un rejunte”, pero sin embargo en el actual oficialismo también hay cuestionamientos internos y algunos dirigentes están a la expectativa para poder tomar una decisión. Coinciden en que Ricardo Alfonsín va a intentar evitar la interna.
Desde el armado opositor se mostraron optimistas con “la potente reunión del martes pasado” en un hotel porteño. Tomaron lista de una gran cantidad de referentes con peso regional que asistieron al encuentro. Entre ellos, lo cuentan al intendente Gobbi, de Chascomús, un lugar simbólicamente emblemático para el radicalismo.
En este sector la nave insignia será el MODESO que encabeza Leopoldo Moreau. A pesar de la gran cantidad de históricos, se defienden argumentando que se le da lugar a los más jóvenes y que se apuesta a la renovación. De hecho ponen como ejemplo a los concejales y dirigentes de la primera que se muestran como nuevos exponentes.
Al observar al alfonsinismo, opinan que el diputado nacional quedó debilitado luego de las elecciones nacionales de octubre pasado. También creen que se debe agotar la instancia del diálogo para buscar la unidad, pero son pesimistas. “Ellos quieren hacer la plancha” dijo una fuente a LaNoticiaWeb, “y por eso buscan evitar la interna. Nosotros no le tenemos miedo a la actividad institucional. Creemos que ayuda a revitalizar el partido”.
A la reunión en Capital Federal fue invitado el intendente de San Isidro Gustavo Posse, que no asistió. El Jefe Comunal es tomado como una pieza clave y ambos sectores quieren seducirlo. Pero el sanisidrense se tomará un tiempo para pensar. En el radicalismo saben que es de los que priorizan el armado de unidad, pero también ven difícil que pueda convivir con Ricardo Alfonsín en el mismo sector.
