Es uno de los distritos más pobres y con el PBI per cápita más bajo del conurbano. Los vecinos relatan la dificultad de vivir con miedo.
La inseguridad en Moreno replica en todos los medios nacionales. Robos, muertes, femicidios. Es el distrito más pobre del conurbano, la pobreza allí supera el 50% de los habitantes.
Un municipio que supo ser de casas quintas hoy terminó siendo, según el dirigente de JxC Sebastián Yebra, “ese barrio soñado para muchos terminó siendo zona liberada, sin cloacas ni agua corriente, con el 70% de las calles sin asfaltar o con necesidad de arreglos, falta de luminaria, inseguridad extrema y localidades enteras tomadas por vecinos que llegaron engañados con la promesa de vivir mejor”.
Los vecinos sufren en la diaria la desidia de parte de las autoridades de todos los niveles. La Comisaría 7° por ejemplo, tiene solo un patrullero y que, para colmo, generalmente está averiado. La pandemia agravó la situación, en las dependencias policiales se desentienden de muchos conflictos producto de la posibilidad de contagio.
“Acá había Covid desde, no se, 2013. Porque desde entonces están así. Patrulleros, ves pasar uno solo y de noche desaparece”, dijo irónico un vecino. En la Comisaría 7° no brindan servicios. “Nunca dio el servicio la comisaria. Antes del Covid funcionaba también de la misma manera: sin patrulleros, yo he venido a hacer denuncias que nunca las tomaron”, otro residente del municipio.
“La Pandemia pego muy fuerte en el distrito, vecinos desesperados buscan trabajar para llevar a sus hogares algo de comer. Los comerciantes piden urgente medidas para no seguir fundiéndose, mientras tanto los ciudadanos se preguntan dónde está la actual intendenta y su equipo”, lamentó Yebra.
Un colectivero que comienza su viaje en Moreno y finaliza en Atalaya, contó: “En la noche, si veo un patrullero.. es suerte. Es tierra de nadie”. Además, agregó: “Moreno está muy abandonado, en todos los sentidos. La mayoría de mis compañeros sufren la delincuencia. Los roban, los cortan”.
Otra vecina, que trabaja en Capital Federal, relató: “Cuando vuelvo, me bajo en la estación de La Reja y me tomo un remise para ir 10 cuadras a mi casa porque ya me han robado varias veces”.
