Mientras el PRO y sectores de la UCR toman distancia, Victoria Villarruel habilitaría el debate si la oposición logra garantizar el quórum. El peronismo asegura reunir los votos para impulsar una moción de censura contra el jefe de Gabinete.
La situación política de Manuel Adorni atraviesa su momento más delicado desde que asumió como jefe de Gabinete. Producto de sus inconsistencias en el relato sobre cómo aumentó su patrimonio, en el Senado crece la posibilidad de que prospere una moción de censura impulsada por el peronismo, que ya comenzó a contabilizar respaldos con el objetivo de desplazarlo del cargo.
“Si tenemos 37 votos y voluntad política, el jueves el tipo se va”, aseguró un senador peronista mientras avanzaban las negociaciones para la sesión prevista esta semana. La oposición sostiene que podría alcanzar alrededor de 42 votos favorables a la remoción del funcionario, una cifra que superaría ampliamente la mayoría absoluta requerida.
El mecanismo que busca activar la oposición está contemplado en el artículo 101 de la Constitución Nacional. La herramienta, incorporada durante la reforma constitucional de 1994, establece que el jefe de Gabinete puede ser removido por decisión del Congreso mediante una moción de censura. El procedimiento contempla primero una interpelación para que el funcionario brinde explicaciones y, posteriormente, una votación que requiere mayoría absoluta para concretar su desplazamiento.
La ofensiva se vio fortalecida por el progresivo alejamiento de los principales aliados parlamentarios del oficialismo. Tanto el PRO como la UCR comenzaron a marcar diferencias con Adorni y evalúan acompañar distintas instancias del proceso legislativo.
Además, la vicepresidente, Victoria Villarruel, crítica de la defensa cerrada que realiza el Gobierno, permitiría el desarrollo de la sesión si la oposición reúne los números necesarios.
El detonante de la crisis fue el cuestionamiento público realizado por Patricia Bullrich. Horas después de que la senadora libertaria afirmara que Adorni había cometido una “omisión ética” al no declarar más de 565 mil dólares al ingresar al Gobierno, comenzaron a multiplicarse las críticas desde distintos sectores políticos.
El PRO profundizó esa postura mediante tres comunicados difundidos en redes sociales. “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, expresó el partido. A ese posicionamiento se sumaron dirigentes cercanos a Mauricio Macri, entre ellos Fernando de Andreis, quien calificó como un “escándalo” la llegada de Adorni a la Jefatura de Gabinete y sostuvo que el partido amarillo ya piensa en la competencia electoral de 2027.
Adorni afirmó que irá al Senado el 2 de julio para brindar su informe de gestión
En la Cámara alta, el jefe del bloque del PRO, Martín Goerling, analiza acompañar la moción de censura, una posibilidad que también evalúa el titular de la bancada radical, Eduardo “Peteco” Vischi. Entre ambas fuerzas podrían aportar unos once votos adicionales a la estrategia opositora.
A esos respaldos se sumarían los 28 senadores del peronismo y al menos tres legisladores provinciales que consideran que el funcionario debería abandonar su cargo: la salteña, Flavia Royon, el correntino Carlos “Camau” Espínola y la cordobesa, Alejandra Vigo.
Hasta el momento, ningún jefe de Gabinete fue removido mediante este mecanismo, aunque en el oficialismo admiten que el riesgo existe. Por ese motivo, el Gobierno instruyó a Bullrich para que, si observa que la avanzada opositora resulta inevitable, intente demorar la sesión convocada para el jueves.
Sin embargo, la maniobra enfrenta obstáculos. La convocatoria ya está formalizada y previamente habrá una reunión de labor parlamentaria. Si logra reunir al menos 37 senadores presentes, la oposición podrá impulsar la sesión aun frente a la resistencia de La Libertad Avanza. Mientras tanto, en sectores del radicalismo esperan que sea el propio Gobierno quien tome una decisión antes de que avance el proceso parlamentario.
