La conducción del PRO bonaerense mantuvo un encuentro clave para avanzar en los lineamientos de un posible entendimiento con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Por el momento, las condiciones de ese pacto continúan sin modificaciones: el partido amarillo busca conservar sus espacios y se prevé una nueva reunión con jefes comunales a menos de un mes del plazo legal para cerrar alianzas provinciales.
Frente a un peronismo que demostró su intención de consolidar la unidad —tal como se vio en la movilización en apoyo a Cristina Kirchner en Plaza de Mayo—, desde la derecha no quieren quedarse atrás. Hay coincidencia en que la única vía para pensar en un triunfo electoral es llegar a un acuerdo, aunque todavía faltan definiciones clave.
“Nos reunimos con Soledad Martínez, intendenta de Vicente López y vicepresidenta del PRO bonaerense, para analizar en detalle la situación de los distritos de la Provincia y planificar juntos el camino hacia las elecciones del 7 de septiembre”, publicó la cuenta oficial del PRO en la provincia. El mensaje también fue compartido por su presidente, Cristian Ritondo.
Aunque no hubo avances concretos en los territorios gobernados por el PRO, ambas autoridades coincidieron en que deben convocar a los 13 intendentes del espacio para ajustar los términos del entendimiento con los libertarios. Al igual que ocurre con la Casa Rosada, que pretende marcar la cancha en una eventual campaña nacionalizada, el PRO busca hacer valer su peso territorial y su capacidad de gestión.
En esa lógica, los intendentes propios del PRO aparecen como un pilar innegociable. La idea es que en cada distrito sean ellos quienes definan las candidaturas. En las zonas del interior, donde el PRO tiene más presencia y La Libertad Avanza aún no logra consolidar figuras fuertes, esa negociación sería más accesible. Incluso se plantea la posibilidad de que los libertarios cedan el primer lugar en las listas a referentes del PRO y completen el resto con sus propios nombres.
En el conurbano, el único municipio todavía gobernado por el PRO es Vicente López, ya que Tres de Febrero pasó a manos libertarias en las últimas elecciones. Allí, evitar que la campaña se nacionalice será una tarea más difícil, por tratarse de una problemática típica del AMBA. A eso se suma que la jefa comunal de Vicente López responde políticamente a Jorge Macri, rival ya conocido por los violetas en la Ciudad de Buenos Aires.
De todas formas, el mensaje interno fue claro: todos los intendentes exigirán tener el control en sus distritos, aunque con alguna excepción. En ese sentido, trascendió que Guillermo Montenegro, intendente de General Pueyrredón, estaría evaluando regresar a la Ciudad antes que continuar en la costa atlántica.
En los hechos, la sociedad ya percibe una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza. Un relevamiento reciente de Pulso Research reveló que el 49,1% considera que Mauricio Macri y Javier Milei son aliados, mientras que solo un 22,7% los ve como adversarios.
En términos nacionales, según ese mismo estudio, La Libertad Avanza lidera la intención de voto con un 38,8%, incluyendo la proyección de indecisos. Detrás aparecen el peronismo kirchnerista, un sector de peronismo federal y, más lejos, el PRO, que apenas alcanza el 4,9%.
No obstante, una fusión entre ambas fuerzas de derecha no garantizaría una expansión automática del electorado. Según Pulso, la coalición entre el PRO y los libertarios solo llegaría al 39,8%, apenas un punto más que la cifra que obtendría La Libertad Avanza por separado. En paralelo, se fortalecen espacios como el peronismo federal, la Izquierda y la UCR, que comienzan a presentarse como alternativas viables frente al kirchnerismo y al PRO libertario.
