«El Club Atlético Boca Juniors informa que Miguel Ángel Russo se encuentra cursando una internación domiciliaria con pronóstico reservado, recibiendo atención permanente de su equipo médico y del cuerpo médico del Club. Acompañamos a Miguel y su familia en este momento», fue el escrito que la institución publicó en sus redes sociales.
El técnico está atravesando un momento difícil. Su estado físico se deterioró producto de la enfermedad que viene combatiendo desde 2017. Entonces, cuando dirigía Millonarios de Colombia, fue diagnosticado con un cáncer de vejiga y de próstata. Fue operado dos veces, tuvo una evolución positiva que incluyó quimioterapia, pero en las últimas semanas pasó más tiempo en el sanatorio Fleni que en los entrenamientos.
Su última aparición pública fue el 21 de septiembre en la Bombonera, cuando su equipo empató 2 a 2 ante Central Córdoba. Y desde esa recaída, el club no había informado en forma oficial lo que ocurría con su entrenador. Ni siquiera el presidente Juan Román Riquelme lo hizo en la entrevista que brindó el jueves pasado en ‘El Canal de Boca’. Allí solo se limitó a decir que era «un genio».