En este contexto pidió una línea de crédito específica para las PyMEs.
La Unión Industrial Argentina (UIA) emitió un comunicado en el que manifiesta su “inquietud por el nivel de actividad” del sector, y planteó la necesidad de implementar líneas de crédito específicas que permitan sostener la producción y el empleo, en especial para las pequeñas y medianas industrias.
El documento destaca los avances logrados por el gobierno en materia de ordenamiento macroeconómico, como la baja en la inflación y el equilibrio fiscal, pero advierte que los logros generales deben ser contemplados junto a “las diversas realidades sectoriales”. En ese sentido, la UIA instó a que las tasas de interés se estabilicen en un rango compatible con la estructura financiera de las empresas, particularmente en un contexto de creciente presión sobre los costos.
La declaración institucional se conoció días después de que el presidente de la UIA, Martín Rappallini, encendiera una alarma sobre la situación del entramado fabril argentino. En declaraciones radiales, sostuvo que “desde marzo estamos viendo una pérdida mensual promedio de entre 1.000 y 1.500 empleos en la industria” y que los indicadores se encuentran estancados desde abril.
Según cifras relevadas por la entidad, la recuperación heterogénea registrada en 2024 muestra señales de amesetamiento en los últimos cinco meses, con disparidades entre ramas y regiones. En ese marco, Rappallini señaló que el sector manufacturero viene haciendo un “esfuerzo importante en materia de inflación”, al remarcar que mientras el índice de precios al consumidor acumuló una suba del 150% desde diciembre de 2023, el Índice de Precios Manufacturero creció apenas 86% en el mismo período.
El comunicado concluye con un llamado a atender las necesidades de las PyMIs industriales, que enfrentan dificultades para mantener el capital de trabajo y sostener las cadenas de producción. La UIA pide que se prioricen herramientas financieras “con impacto directo en la actividad real” y considera que el sostenimiento del empleo industrial debe ser un objetivo central en la etapa de transición económica.
