El possismo milita la unidad en la UCR bonaerense junto al oficialismo y le reclama a Lousteau y Manes que tengan un “acto de cordura”, a horas de la presentación de la lista opositora.
El histórico ex mandamás de San Isidro, Gustavo Posse, y los dirigentes que lo rodean salieron a militar la lista de unidad en la UCR bonaerense, en tándem con el oficialismo, y les reclamaron a los legisladores nacionales, Martín Lousteau y Facundo Manes, que tengan un “acto de cordura” y declinen su intención de competir por la conducción partidaria, maniobra para la cual tienen tiempo hasta el próximo viernes 6 de septiembre, momento en que se deben presentar las nóminas.
“Vamos a gastar hasta la última gota de saliva en advertirles a los dos sectores que es una locura”, avisaron desde el possismo a Diputados Bonaerenses. Los referenciados en el ex alcalde de San Isidro desplegaron una serie de argumentos para fundar su posición acuerdista, distanciada de la que tomaron en 2021 cuando le pelearon mano a mano la jefatura del partido a Maximiliano Abad y perdieron en una elección reñidísima.
Para el possismo el contexto es completamente diferente, desde lo político, electoral y económico. “La gente está pensando en cómo pagar la luz y el gas y viene de enviar un fuerte mensaje contra la clase política”, analizaron sobre la necesidad de que se consolide en la unidad en la UCR bonaerense, a contramano de la decisión de Lousteau y Manes de hacer causa común e impulsar al diputado bonaerense, Pablo Domenichini, como candidato para disputar la conducción partidaria.
En ese sentido, en las últimas horas, sin la presencia del economista ni del neurocientífico y desde un hotel de la Ciudad de Buenos Aires, la oposición presentó en sociedad la lista “Futuro Radical” con la que pretende quedarse con la jefatura bonaerense del partido centenario, en medio de conversaciones con dirigentes de Adelante Buenos Aires, que intentan a contrarreloj llegar a un acuerdo para no ir a las urnas. Mientras tanto, desde el abadismo empujan al ex intendente de Trenque Lauquen y ex titular del foro de jefes comunales, Miguel Fernández, como candidato de la unidad.
“Coincidimos con Abad que no es momento de atravesar una interna. Sería un acto de cordura que bajen la candidatura. Ponen a un dirigente político como candidato, en momentos donde reina la anti política. Más de las dos terceras partes de los intendentes nucleados en el foro, el máximo órgano partidario, se expresaron a favor de Fernández”, enfatizaron desde el possismo a este medio.
Otro punto flojo que identifican desde el espacio de Posse en la propuesta de Lousteau y Manes es la composición del binomio a conducir la UCR bonaerense. “Ponen a un dirigente de la Tercera (Pablo Domenichini) como candidato a presidente y otra referente de la Tercera también (Nazarena Mesias) como aspirante a vice, es decir que los dos son del conurbano, así que los van a matar a votos en el interior de la provincia”, analizaron, quienes cuentan con la experiencia de la nutrida interna de 2021.
El possismo insiste en que no están dadas las condiciones para ir a una pulseada partidaria en la UCR bonaerense. “El contexto político y electoral marcan de manera clara que no es el momento. Vamos a pasar de unos comicios de más de 130 mil afiliados a unos de menos de 40 mil. Les va a costar caro, van a cargar con esa mochila sobre sus espaldas”, soltaron.
En paralelo, los referenciados en el ex intendente de San Isidro pusieron sobre la mesa una reciente encuesta de la consultora Opinaia, pionera en mediciones online, que trabaja a ambos lados de la grieta. La firma, entre el 23 y el 27 de agosto, hizo un relevamiento a nivel país de 1.000 casos con +/- 3% de margen de error, que arrojó que apenas el 5% del electorado “votaría con seguridad” a la UCR, mientras que el 26% consideraría votarla y el 68% directamente la rechaza, como fuerza política.
“Se trata de pelear por la nada misma en estos momentos, van a terminar por achicar todavía más ese número. Son dirigentes jóvenes lo que hace que los errores los paguen todavía más caros, esta decisión los va a condicionar por los próximos diez años”, ponderó un referente de la UCR bonaerense que orbita cerca de Gustavo Posse, sobre las candidaturas de los diputados bonaerenses Domenichini y Mesías.
UCR bonaerense: la interna en la Legislatura bonaerense
La primera repercusión de la interna de la UCR bonaerense tuvo lugar en la Legislatura, donde los diputados Domenichini y Belén Malaisi se fueron del bloque UCR + Cambio Federal y saltaron a la bancada Acuerdo Cívico, para fusionarse con los legisladores que responden a Manes en la Cámara baja.
De este modo, el bloque de radicales disidentes a cargo de Claudio Frangul quedó con ocho integrantes y el oficialista de Diego Garciarena con siete. Sin embargo, la pulseada no hizo mella en el Senado bonaerense donde el abadismo controla las ocho bancas que tiene la UCR bonaerense en el hemiciclo de la Cámara alta.
