Probablemente Posse pueda sentirse más preocupado por el desempeño de UDESO en la provincia, que por el triunfo propio en San Isidro. El apoyo de la ciudadanía a Cristina Fernández obligan a bajar el tono de la crítica. Los cuestionamientos ahora son para la ley electoral. De todas formas, en el distrito, el oficialismo les ganó a todos.
Luego del triunfo el pasado 14 de agosto, donde obtuvo más del 40 % de los votos, el intendente de San Isidro Gustavo Posse puso paños fríos a la victoria y pidió “humildad hacia el futuro”. Fue en un diálogo exclusivo con La Noticia Web.
Además, el Jefe Comunal refirió que “no hay que creérsela” y que hay que “agradecer al elector”. Demasiada moderación a horas nomás del triunfo. Pero quizás habría que analizar que Posse fue el armador más importante en la primera sección electoral de UDESO, que no obtuvo los resultados esperados. Incluso su delfín más directo, precandidato en Vicente López, el diputado nacional Norberto Erro, quedó tercero y lejos de las posibilidades de victoria.
Probablemente Posse pueda sentirse más preocupado por el desempeño de UDESO en la provincia, que por el triunfo propio en San Isidro. El resultado en el distrito merece cierto análisis. El Jefe Comunal obtuvo 69 mil votos, 10 mil más que Cristina Fernández y casi 40 mil más que Ricardo Alfonsín, su candidato a presidente.
A nivel provincial, también hubo diferencias. Posse sacó 10 mil votos más que De Narváez, su candidato a gobernador, que en San Isidro superó al kirchnerismo. Scioli tuvo 47 mil votos.
Es decir, la elección en San Isidro consagró a Posse como ganador absoluto. Pero la buena imagen del kirchnerismo y de Cristina Fernández provocó cortes de boleta suficientes para debilitar al UDESO. La pregunta a dilucidar es si la nueva alianza entre peronistas y radicales no traccionó lo suficiente desde arriba, o si el voto sesudo del sanisidrense debilitó desde abajo.
Como sea, el possismo en su conjunto quiere mantener la calma. En el oficialismo saben que la imagen de la presidenta es fuerte y atraviesa todas las clases sociales. Su triunfo en el ámbito local, con una propuesta peronista, es un fenómeno particular para analizar.
Fuera del efecto derrame que pueda provocar la presidenta, también hay cierto dejo de tristeza en lo que se esperaba pueda ser una propuesta más potente con UDESO, que además sirva como plataforma futura del intendente Posse para proyectarse a nivel provincial. De todas formas, el intendente puede dar impronta a dirigentes como el sanmartinense Walter Carusso, que probablemente consiga ingresar al parlamento bonaerense.
Con el resultado de los comicios mostrando apoyo a la gestión nacional, las críticas del possismo prefirieron apuntar a la nueva ley electoral. Tanto el intendente, como su vocero en el deliberativo Carlos Castellano, expresaron su malestar con la nueva normativa.
Entonces, de cara al 23 de octubre, parte de la estrategia electoral puede ser levantar la menor polvareda posible, bajar el tono de las chicanas políticas al kirhcnerismo pensando en el respaldo que le brindó la ciudadanía, y alentar la continuidad en lo local. En esto último, el possismo parece imbatible, aún con Cristina en alza y con el UDESO sin brindar los resultados esperados.

