En tan solo una semana, la situación interna dentro de las coaliciones se invirtió. Unión por la Patria acomoda a sus dirigentes para mostrar fortaleza de cara a las elecciones mientras que en JxC sus principales dirigentes se destrozan verbalmente y no parece haber algún acuerdo. Qué sucede con la Libertad Avanza.
Luego de arduas semanas de debates y asperezas, el peronismo logró llegar a un acuerdo tras el nombre del actual Ministro de Economía, Sergio Massa, y se preparan con rapidez para enfrentar a sus adversarios en las siguientes PASO. En la otra esquina, la pelea de fondo que protagonizan los principales candidatos a presidente de Juntos por el Cambio se ha vuelto un espectáculo no muy agradable.
En Unión por la Patria buscan redoblar los esfuerzos para alinear la tropa y ordenar el espacio político. Luego de casi dos años de crisis y rivalidades, es necesario dejar de lado las diferencias por un tiempo e ir detrás del pragmatismo.
Es por esto que tanto Cristina Kirchner como Sergio Massa se reunieron con un Daniel Scioli herido por el trato que siento haber recibido por parte del Albertismo. Las imágenes de los últimos dos días buscan retratar la unidad perdida a lo largo de los últimos años. Fortalecer la candidatura de Massa es fundamental, en la reunión de Gabinete del último miércoles el pedido del flamante candidato presidencial fue concreto y contundente: cohesión y unidad.
Massa les pidió a su compañeros de Gabinete que colaboren para terminar con la interna del peronismo. Necesita que la dirigencia se enfoque en mantener la gestión a flote y sostener con firmeza su candidatura. Tiene en claro que la elección no es fácil y que el oficialismo tiene el deber de achicar las grietas internas para tener posibilidades de mostrarse compacto y con voluntad de seguir en el poder.
“Mientras ellos se matan, nosotros nos abrazamos”, declaró una funcionaria kirchnerista frente a la foto de Massa y Scioli abrazándose en la puerta del Ministerio de Economía. “Scioli tiene un poder de resiliencia que no se puede creer”, advierten en Casa Rosada. El ex motonauta quedó afuera de todo en el último cierre. Aún así, aparece con la sonrisa amplia y la vocación de unidad en sus palabras.
En cambio, en el partido amarillo el nivel de violencia verbal ha escalado con fuerza. La chispa que activó la bomba nació luego de las declaraciones que hizo Horacio Rodríguez Larreta cuando aseguró que Patricia Bullrich quería insistir con una fórmula que fracasó y que, según expresó el jefe de Gobierno porteño, fue la que puso en práctica Mauricio Macri durante los cuatro años que gobernó.
Bullrich no se lo dejó pasar y le respondió con ferocidad: “Fue una enorme bajeza moral”, dijo, además de asegurar que fue “oportunista” y que tuvo “falta de ética” en su comportamiento. Detrás de ella salieron sus halcones a continuar con la carnicería. Del lado de Larreta también hubo funcionarios que lo respaldaron, tratando a la ex ministra de Seguridad de hacer «Bravuconadas«.
Después del estallido de un nuevo conflicto entre Bullrich y Rodríguez Larreta, en el peronismo celebran la decisión que se tomó el viernes de llegar a un acuerdo para que haya un solo candidato a presidente. Entienden que unas PASO entre Daniel Scioli y Eduardo “Wado” de Pedro hubiesen sido desgastantes y hubieran puesto en peligro el resultado de las elecciones. “Ahora tenemos que ser inteligentes para capitalizarlo”, manifestó un funcionario nacional. Hasta el 13 de agosto, UP debe tener sus aguas calmadas.
La mejor forma de hacerlo, sostienen, es que no haya voces disonantes que diluyan el nuevo clima que se generó en el peronismo después de la candidatura de Sergio Massa. Los ánimos de esperanza hacia un triunfo electoral volvieron a surgir y creen que es posible ser competitivos, a pesar de los números en rojo en cuanto a la inflación.
Por el lado de La Libertad Avanza, debido a los malos resultados en las provincias y a las poco felices declaraciones de alguno de sus dirigentes en estos días, se ve un retroceso importante a lo que se esperaba. “Había mucho ruido con Milei, con que se comía todo y eso no va a pasar”, confiesa un funcionario peronista. En el oficialismo no solo creen que haya que aprovechar el enfrentamiento que hay en Juntos por el Cambio, sino también que Javier Milei parece desinflarse, después de tocar un techo en las encuestas con un 25% de intención de voto. El libertario dejó de ser el fantasma que empujaba al oficialismo al tercer escalón del podio. Aunque deben ser precavidos, desde Unión por la Patria creen que los votos de Milei pueden irse a JxC y generarles una complicación.
Aunque ya aparecieron voces del kirchnerismo dejando saber que la candidatura de Massa no es lo que esperaban, el desafío estará en mostrarse unidos y sólidos, generar confianza a sus futuros votantes. Al kirchnerismo le cuesta más el pragmatismo, pero al pasar las primeras impresiones, terminan acomodándose. Una funcionaria K de primera línea lo graficó en una oración: “Si Cristina dijo que hay que votar a Massa, todos iremos a votar a Massa. No hay discusión”.
