Puede asegurarse que el principal desafío que tiene esta fuerza es recuperar atractivo para el elector medio tresfebrerense. Valenzuela aparece como un rival muy difícil de vencer. ¿Las primarias le devolverán competitividad? Curto, el cristinismo y el randazzismo, actores seguros de una contienda que no se terminó de delimitar.
A un mes del cierre de listas, la mayoría de los indicios sugieren que el peronismo bonaerense se embarcará en unas PASO. Lo que, en todo caso, se encuentra en discusión, es el contrato a rubricar para estas primarias. Además, si el ex ministro de Transporte viene despejando dudas sobre su participación, la ex presidenta se mantiene fiel a su estilo: prolongará la expectativa hasta último momento.
De cualquier manera, cada posible escenario -PASO o lista de unidad- se traducirá de una forma específica en cada distrito. Sabido es que un grupo de intendentes se encuentran haciendo tratativas para que, en caso de haber compulsa, la misma no se replique “abajo”, en sus distritos. ¿Será igual donde el peronismo es oposición? Eso nos lleva a contestar la pregunta con otra: ¿efectivamente en esos distritos una PASO volverá competitiva a la oferta electoral peronista?
Bien vale esta pregunta para introducirse al caso de Tres de Febrero. Con seguridad, puede asegurarse que el principal desafío que tiene esta fuerza es recuperar atractivo para el elector medio tresfebrerense. Diego Valenzuela está haciendo una buena gestión y es un rival muy difícil de vencer. Todos los sectores en cuestión, al ser consultados por La Noticia Web, coinciden en la necesidad e inevitabilidad de una PASO local.
Se entiende de quiénes se habla. Por el lado de los sectores aglutinados alrededor de la Mesa de Acción Política del PJ bonaerense, las referencias son claras y conocidas: el ex intendente Curto junto con el cristinismo, cuyo liderazgo recae en el diputado provincial Juan Debandi. Por el lado de randazzismo, mientras tanto, emerge Eduardo Márquez como referente local y el MRP se anota en la contienda con Juan Manuel Barrientos y el propio Javier Cardei
Ahora bien, como las listas se conforman por nombres, es obligado hacer mención a ellos. Si parece ser más claro los de la nómina randazzista, en el cristinismo y el curtismo prefieren guardar cautela, quizás emulando el hermetismo de la ex presidenta a la hora de emitir definiciones. Pese a ello, es posible imaginar algunos nombres.
Uno de los que debe renovar su banca es el presidente del bloque de concejales del FpV-PJ, Máximo Rodríguez. Por otro lado, desde las organizaciones cristinistas reclaman lugares, tal como lo dio a conocer Gabriel Restuccia de Kolina, aunque tampoco hay que descartar al camporismo de Debandi. Todo esto, teniendo en cuenta dos cosas: en primer lugar, que rige la paridad de género en estas elecciones; y que una probable postulación de Hugo Curto no debe ser descartada.
Consultados por este medio, desde el Partido Justicialista local no deslizaron ningún nombre, aunque enfatizaron en que la lista por armar estará guiada por una “vocación de contener y dar expresión a todos aquellos sectores con representatividad”.
La posible lista randazzista parece guardar menos misterios. Eduardo Márquez, hombre cercano al senador Moreira, intentará ir a a la cabeza de la lista. Lo otro probable será el acompañamiento de Lis Díaz del Movimiento Evita. La duda, en este caso, está puesta en qué sectores podrán incorporar. Además, desde el Movimiento de Restauración Peronista, Juan Manuel Barrientos busca posicionarse.
¿Se evitarán estas PASO arribando a una lista de unidad? Difícil. Si efectivamente habrá contienda, ¿se cumplirá el axioma peronista de “el que gana conduce, el que pierde acompaña”? Pero lo más importante, ¿logrará reverdecer este peronismo desde el llano?

