El bloque peronista en el Senado, liderado por Mariano Recalde, está dispuesto a negociar para votar a favor de la designación del juez Ariel Lijo en la Corte Suprema, una propuesta del Gobierno de Javier Milei. Mientras tanto, en una maniobra clave, el radicalismo reemplazó al senador Pablo Blanco, opositor a Lijo, por Eduardo Vischi, quien se muestra más favorable a los pedidos del oficialismo. Lijo defiende hoy su candidatura ante la Comisión de Acuerdos, aunque su futuro sigue siendo incierto debido a la falta de consenso.
El senador Mariano Recalde declaró que el bloque del peronismo en la Cámara Alta está abierto a dialogar para votar a favor de la designación del juez Ariel Lijo en la Corte Suprema, propuesta realizada por el Gobierno de Javier Milei. Según Recalde, se podría poner sobre la mesa la negociación de otro juez en el máximo tribunal del país o «leyes para la gente».
En una entrevista radial, el legislador enfatizó: «No quiero tomar una postura definitiva, ya que quienes llevan adelante las negociaciones son las autoridades de los bloques». Asimismo, destacó que existen diversas posibilidades para discutir: «otro juez de la Corte, hay muchas cosas que se pueden hablar, leyes para la gente. Las puertas están abiertas, pero si alguien cruza esa línea, lo veo muy complicado».
Además, en un movimiento polémico que incrementa las posibilidades de que el pliego de Ariel Lijo como juez de la Corte Suprema consiga dictamen, el radicalismo decidió retirar de la Comisión de Acuerdos al senador Pablo Blanco (Tierra del Fuego), quien ya había manifestado su oposición a la nominación del juez federal. Blanco fue reemplazado por el jefe de la bancada, Eduardo Vischi (Corrientes), cercano al gobernador de su provincia, Gustavo Valdés, y más inclinado a apoyar las solicitudes del Gobierno. Esta maniobra podría cambiar el panorama y aumentar las chances de que Lijo avance en su postulación.
Mientras tanto, Lijo expone ante la Comisión de Acuerdos del Senado para defender el pliego que lo nomina como juez de la Corte Suprema de Justicia. “Le agradezco al presidente de la Nación por haberme nominado, es el máximo desafío que puede aspirar un abogado”, dijo Lijo a modo de presentación.
Después de escuchar la lectura de más de 100 preguntas, Lijo rechazó las acusaciones en su contra. “Rechazo de manera categórica por absolutamente infundada mi supuesta falta de idoneidad moral”, señaló. Lo hizo en respuesta a una pregunta formulada por la senadora Cármen Álvarez Rivero (Pro-Córdoba), quien lo acusó de tener “el juzgado federal con asiento en la Ciudad de Buenos Aires más infeciente” y de recordarle que tramito causas por corrupción como el caso Ciccone, Siemmens, la compra de las acciones de YPF a la familia Eskenazi y el Correo Argentino.
Luego de contestar una primera batería de preguntas formuladas por varios senadores, la audiencia pública pasó a cuarto intermedio.
Lijo es el primero de los dos postulantes que comparecerán en la Cámara Alta con el objetivo de integrar el máximo tribunal; el segundo candidato, el abogado Manuel García Mansilla, se presentará el próximo miércoles 28 a la misma hora. Sin embargo, su situación también está rodeada de incertidumbre, ya que tampoco se han asegurado las firmas necesarias para avanzar con su pliego.
El senador Mariano Recalde manifestó que tiene una postura personal respecto a los pliegos, aunque prefirió no revelarla por el momento, ya que se alineará con lo que determine el bloque del peronismo. «No haré ninguna declaración que pueda complicar, dificultar o servir como excusa para frenar cualquier posibilidad de modificaciones en el Ejecutivo. Tal como están ahora (los pliegos de ambos jueces), no serán aprobados«, afirmó Recalde.
El jefe del bloque kirchnerista en el Senado, José Mayans, expresó en una entrevista que «nadie» del oficialismo se ha comunicado con ellos y que su bloque no tiene «ninguna obligación«. Mayans subrayó que «el que tiene la obligación de juntar las firmas es el Ejecutivo».
Ariel Lijo es conocido por haber ordenado la detención del exvicepresidente Amado Boudou sin una condena firme y por no avanzar en la causa relacionada con la condonación de la deuda del Correo, que involucra a Mauricio Macri.
Actualmente, Lijo no cuenta con los apoyos necesarios para superar el trámite en la Comisión de Acuerdos. Esta comisión, presidida por la senadora del PRO Guadalupe Tagliaferri (CABA), está integrada por otros 17 senadores: siete del peronismo, cuatro de la Unión Cívica Radical (UCR), uno de La Libertad Avanza (LLA) y cuatro de bloques federales.
Para que el pliego de Ariel Lijo avance al recinto, es necesario contar con la firma de nueve de los 17 miembros de la Comisión de Acuerdos. Esto significa que, si el kirchnerismo decide no respaldarlo, la candidatura de Lijo quedaría en suspenso, al menos hasta que se logre un acuerdo con ese bloque. Entre quienes se oponen a la postulación de Lijo se encuentra la senadora de la UCR, Carolina Losada.
Lijo fue propuesto por el Gobierno como reemplazo de Elena Highton, quien dejó su lugar en la Corte Suprema en 2021.
Con la oposición de Losada, y si el kirchnerismo mantiene la postura expresada por Mayans, el pliego de Lijo solo lograría reunir ocho firmas, quedando insuficientes para avanzar.
