El gobernador formoseño y el vicepresidente Amado Boudou se encuentran en la mira por el pago de casi $8 millones a la firma de Vandenbroele por su asesoramiento en la reestructuración de la deuda provincial con el Estado nacional. A la investigación llevada adelante por Rívolo, se sumaron otras opciones.
El vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, y el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, quedaron en la mira ante el pago de 7,8 millones de pesos por parte del gobierno provincial a la compañía The Old Fund por su asesoramiento en la reestructuración de su deuda con el Estado nacional. Según se desprende de una nota a cargo del periodista Hugo Alconada Mon en el diario La Nación, aparecen tres opciones con fuertes consecuencias judiciales.
La primera es conocida y es llevada adelante por el fiscal Carlos Rívolo, quien investiga si los casi ocho millones de pesos trasferidos encubrieron un supuesto pago de coimas al actual vicepresidente, quien por entonces era ministro de Economía, para que destrabe el canje de deuda de Formosa.
Como segunda opción, en caso de que haya tenido lugar efectivamente un asesoramiento por parte de la firma, el gobernador formoseño habría pagado entonces casi $5,5 millones de más por el trabajo, que –según The Old Fund- fue tercerizado en expertos por ahora desconocidos para la Justicia.
Por último, en la tercera opción aparecen las sospechas por el pago (o no) de impuestos en el marco de una operación que incluyó Ganancias (2%) y al Valor Agregado (IVA). Este último, según lo publicado por el matutino, no fue discriminado en la factura 003 de The Old Fund, que además sumó otras irregularidades que podrían complicar a Vanderbroele y otros accionistas por una presunta evasión tributaria simple que superaría los $1,6 millones.
