El vicegobernador Alberto Balestrini ya se siente cómodo en el sillón para presidir el PJ bonaerense, aunque sabe que debe limar asperezas con algunos intendentes de la Tercera para reforzar su poder sectorial.
El vicegobernador Alberto Balestrini ya se siente cómodo en el sillón para presidir el PJ bonaerense, aunque sabe que debe limar asperezas con algunos intendentes de la Tercera para reforzar su poder sectorial.
Es que el ex intedente de La Matanza desafió, en tiempos pasados, a varios jefes comunales antes de llegar a la vicegobernación de la Provincia. Pero Néstor Kirchner fue claro: unidad y afianzamiento de relaciones.
Si bien Balestrini recompuso los lazos con varios de ellos, algunos esperan un gesto por parte de él para conocer el futuro en la estructura partidaria del Partido Justicialista.
Es por eso que el presidente del Senado bonaerense pidió ser uno de los que defina los nombres de la Tercera, mientras mira los movimientos de los intendentes Baldomero Álvarez de Olivera y Raúl Othacehé de la Primera Sección con quienes tiene distancia.
Por otra parte, el candidato de Kirchner para presidir el PJ quiere recuperar a los alcaldes que militaron dentro del peronismo, que se muestran como oficialistas, pero que están por afuera de la estructura del partido.
Revisar la lista, recomponer relaciones, captar a algunos dirigentes son los objetivos de Balestrini durante los 90 días que quedan para que se lleven a cabo los comicios internos.
