Si bien la principal convocatoria viene de los sectores universitarios, también se suma el reclamo por el Garrahan. Sectores gremiales, sociales, religiosos y deportivos apoyaran la movida que tendrá su epicentro en el Congreso a las 17:00.
Este miércoles 17 de septiembre será distinto. En todo el país, estudiantes, docentes, no-docentes y autoridades de las Universidades Nacionales convocan a una nueva Marcha Federal Universitaria, mientras el Congreso trata la insistencia con la Ley de Financiamiento que vetó Milei.
A ellos se le suman el reclamo por el Hospital Garrahan, que estará presente en la convocatoria ya que también los diputados tratan la insistencia con la Ley de Emergencia Sanitaria. Junto a ellos, sectores políticos, religiosos, sociales y deportivos, principalmente ligados al peronismo y a la izquierda, convocan a marchar.
La convocatoria central será en CABA: está planteada desde las 17 en la zona del Congreso, aunque diferentes organizaciones se concentrarán desde otros lugares para marchar hacia la zona del acto central. Por tanto, a las 18 comenzará el acto central, donde se aguardan diferentes oradores. Todo será bajo la consigna “Nuestro futuro no se veta”.
“Vamos a pedirles a los diputados que insistan con la Ley de Financiamiento Universitario”, reza el video con el que desde la UBA convocaron a la Marcha Universitaria para el miércoles, después de un mensaje escueto pero contundente: “Contra nadie. Para todos. Por el futuro”.
En ese sentido, desde la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) señalaron en otro video: “El veto a la Ley de Financiamiento Universitario amenaza directamente a los estudiantes, a los docentes, a los no docentes. La universidad pública es sinónimo de movilidad social ascendente. La UBA es sinónimo de prestigio internacional. Es por eso que el miércoles a las diecisiete horas tenemos que estar todos y todas en frente del Congreso de la Nación“.
Las universidades del conurbano marcharán desde sus respectivos lugares en transporte público hacia CABA, mientras que las del interior del país tendrán sus propias convocatorias en las principales plazas de sus provincias/ciudades.
En tanto, se espera que dirigentes políticos y agrupaciones afines acompañen el desplazamiento de las universidades del conurbano, como sucedió en la primera marcha.
