La víctima llegaba a una casa ubicada en Maipú al 4000 y dos ladrones lo abordaron cuando bajaba de una camioneta. Lo quisieron secuestrar, pero se resistió y recibió un tiro en la ingle. Murió dos horas después en el hospital donde era asistido
El crimen ocurrió anoche cuando un martillero, identificado como Julio Núñez (56), fue abordado por dos delincuentes mientras bajaba de una camioneta Nissan, en la que se desplazaba con su hermano, un suboficial mayor retirado de la Policía Bonaerense.
El primo de la víctima, llamado Raúl Herrera, aseguró hoy que el hombre se resistió a ser llevado como rehén dentro de la camioneta y que los delincuentes dispararon dos tiros, uno de los cuales le provocó la herida mortal.
"Cuando lo sorprenden, le quisieron robar la camioneta y se lo quisieron llevar, pero se resistió y le pegaron varios culatazos en la cabeza. Después salió su hermano a defenderlo y también le pegaron", contó Herrera.
Al resistirse al robo, se trenzó en una lucha con los delincuentes y recibió un disparo en la ingle. Al mismo tiempo, su hermano intentó desarmar al otro ladrón, y sufrió heridas leves, tras lo cual fueron trasladados al Hospital Castex.
Herrera dio más detalles del hecho y relató: "Cuando yo salgo de mi casa, lo veo a Julio tirado en el piso y corrí para auxiliarlo. Él estaba bien, consciente, y me contó lo que había pasado, pero como perdía mucha sangre, se desvaneció".
Además el primo de la víctima señaló que "los delincuentes no alcanzaron a robarle nada. Quedó su celular y el handy tirados en el piso y la billetera dentro de su bolsillo".
El hombre sostuvo que cree que los delincuentes actuaron "al voleo" porque Núñez no tenía enemigos y tampoco tenía en su poder, en el momento del crimen, ninguna suma importante de dinero.
Núñez fue asistido en la guardia y lo operaron. Dos horas después de haber ingresado falleció a raíz de un paro cardiorrespiratorio. Sobre los agresores, las fuentes dijeron que escaparon y que hasta el momento no pudieron ser identificados.
Julio Núñez era profesor de Economía y martillero público. Trabajaba todos los días en su inmobiliaria de Villa Adelina y además daba clases en un instituto educativo de Carapachay. "Era un tipo bárbaro, se había recibido de grande, hace unos 10 años", resumió su primo, notablemente consternado.
Fuente: Infobae.com

