El Frente para la Victoria presenta gran cantidad de variables, que hoy conviven con otro aliado de peso del Gobierno, el diputado Sabbatella. Juanchi Zabaleta conserva su liderazgo local a través de varios dirigentes con cargos comunales y partidarios. Detalle del alineamiento del bloque de concejales, presidido por Román. Acorde a la coyuntura general, cristinistas se imponen a sciolistas.
Por Elisa Rossi
Morón tiene una serie de particularidades que no le hacen fácil la tarea a los dirigentes kirchneristas. Primero, varios de ellos provienen de la estructura tradicional del PJ, que no se recuperó aún del descrédito sufrido desde fines de los ’90. Luego, las pujas internas del espacio apenas disimuladas en toda la Provincia, en el capítulo local son un verdadero laberinto. Y a todo esto hay que sumarle el factor Sabbatella y Nuevo Encuentro, encolumnados con el Gobierno dejan poco margen para el despegue de los referentes del Frente para la Victoria.
El FpV posee en el Concejo Deliberante cinco bancas, colocándose como segunda fuerza. El bloque es presidido por Claudio Román, quien cuenta con agrupación propia, pero es considerado del riñón del histórico Juan Zabaleta, a su vez hombre de Boudou. Termina mandato en 2013.
También termina su segundo mandato en 2013 María Cristina Rodríguez, quien milita en las filas del Movimiento Evita. Santiago Muñiz resultó reelecto en octubre; pertenece al Movimiento Dorrego, referenciado en Oporto, quien se mantiene por ahora como líbero en las pujas partidarias.
De los nuevos ediles, Gerardo Calabria representa a la agrupación Morón para Todos, de “Juanchi”. Jessica Penovi es la cara de la JP, o sea Ottavis.
El bloque tiene dos aliados formalizados: Marcelo González, ex PRO; y Vanesa Sosa, ex francisquista, que los trascendidos asocian al espacio en gestación de Alberto Fernández, quien mantiene línea directa con Scioli. Y existe una mano virtual más, Margarita Guaraná, del bloque Peronista Bonaerense.
Otros nombres representativos del municipio son el de Martín Marinucci, candidato a intendente en las últimas elecciones, también de la línea de Zabaleta, y fuera desde fin de año del IOMA de San Isidro. Y Pablo Navarro, el funcionario sciolista que se quedó con las ganas de disputar la conducción comunal.
Como tema asociado hay que citar la situación del peronismo en Morón. El gastronómico Domingo Bruno, que en las votaciones fue con Duhalde, se quedó con una cáscara vacía cuando el vice, Enrique “Quino” Duyhailo, de la agrupación de Román, le arrebató la conducción. Como es sabido, resulta poco probable que el PJ elija este año autoridades, por lo cual la normalización partidaria deberá esperar.
