Luego de que Cristina cuestionará el aumento de la indigencia en el primer trimestre del año, legisladores cercanos a la vicepresidenta consideran insuficiente el bono de 45 mil pesos.
La luna de mil de Sergio Massa como ministro de Economía se evaporó. El tigrense ya empezó a recibir fuego amigo por parte del sector kirchnerista. Cristina Fernández de Kirchner dio el primer paso cuestionando al ministro por los datos de indigencia que se dio a conocer el INDEC sobre el primer semestre del año.
El Indec publica hoy datos sobre el descenso de la pobreza del 37,3% al 36,5% en el primer semestre del 2022. Sin embargo en el mismo período la indigencia aumentó del 8,2% al 8,8%, esto evidencia el impacto del fuerte aumento en los precios de los alimentos.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) September 28, 2022
Este reclamo se profundizó en los últimos días. El miércoles Massa se reunió con senadores oficialistas. Allí, Juliana Di Tullio, de estrecha relación con Cristina, le reclamó en la cara la suba de la indegencia.
Massa pidió «tiempo». En los dos últimos meses del año ANSES entregará un bono de 45 mil pesos en dos cuotas para un grupo de 1,3 millones de personas que viven en la informalidad. Desde el palacio de Economía esperanza que eso repercutirá en el índice de indigencia. Desde el sector K son escéptico y lo consideran insuficiente.
Victoria Tolosa Paz, quien remplazó a juan Zabaleta en el Ministerio de Desarrollo Social, tambien está en el ojo de la tormenta. Le exigen que se activen las medidas que permitan atender la urgencia de los sectores que se encuentran sumergidos en la extrema vulnerabilidad.
La concepción que se le dio a sector agroexportador con el dólar soja, sumado al bono está dirigido a un grupo pequeño de la sociedad, genera el repudio y el cuestionamiento del sector kirchnerista, como así tambien a legisladores cercanos al dirigente Juan Grabois.
«Este bono no resuelve todos los problemas pero se supone que debe ser un alivio para quienes más lo necesitan. Sin embargo, el alto nivel de restricciones impidieron llegar con este alivio a quienes más lo necesitan», señalaron los diputados del Frente Patria Grande.
Por su parte, Di Tullio viene motorizando un proyecto de «refuerzo de ingreso», algo que la ministra de Desarrollo Social no considera atinado.
Si bien la ley no avanzó en el tratamiento en comisión, es una herramienta que seduce a Cristina Kirchner para paliar la situación social. Todos saben que la ley no va a salir este año e incluso ha decaído el interés por darle una respuesta legislativa a un problema social. Pero la vicepresidenta insiste y presiona a Massa. No obstante, el proyecto de la senadora K tambien genera insatisfacción así como el bono de ANSES.
A todo esto, la Oficina de Presupuesto del Congreso emitió recientemente un informe en el que hace una estimación del efecto que tendría la propuesta y determinó que provocaría una reducción del 65% de los hogares indigentes, pero sólo en el caso de mantener vigentes los programas de ayuda social. Asimismo indicó que el impacto fiscal de la medida ascendería a 0,31% del PBI, que para 2023 implicaría un gasto de aproximadamente $ 460.000 millones.
Ergo, para que el proyecto tenga un impacto nítido en la reducción de la indigencia debería durar al menos dos años, algo inviable en términos legislativos ya que debería contar con el acompañamiento de la oposición.
