La postura que tomó Massa y el Frente Renovador ante el hecho. El plan de Seguridad anunciado por Vidal horas antes. Una zona del conurbano donde se creó una fiscalía antisecuestros. Morón, distrito icónico de Cambiemos. El impacto y las repercusiones políticas del secuestro del hijo de la diputada y del robo a su casa familiar.
El secuestro del hijo de Margarita Stolbizer y el robo en la casa familiar no ocurrió en cualquier lugar. Castelar pertenece al partido de Morón, gobernador hace dos años por Cambiemos y cuyo intendente, Ramiro Tagliaferro, es el exesposo de la gobernadora María Eugenia Vidal.
Además allí, hace pocas semanas, se creó la fiscalía especializada en la lucha contra los secuestros, una modalidad que volvió a ser elegida por las bandas delictivas del país, tal como sucedió durante la crisis del 2001.
A partir de esa decisión, el oficialismo no solo confirma que la modalidad de los secuestros regresó, sino que el Municipio insignia de Vidal y Cambiemos se volvió una zona caliente en el conurbano. Incluso, a pocas cuadras de ahí, dos semanas atrás, secuestraron a la ex pareja de Nazarena Vélez.
El mismo día del secuestro y posterior robo, Vidal y Cristian Ritondo, su ministro de Seguridad, anunciaron que 1000 efectivos de Infantería y Caballería serán distribuidos en 190 puntos calientes del territorio bonaerense. Horas después, era secuestrado el hijo de la diputada y asaltada en su propia casa.
El jueves a primera hora, el propio Ritondo y el flamante jefe de la Policía Bonaerense, Fabián Perroni, se comunicaron con Stolbizer. Intentaron al instante despejar cualquier connotación política al hecho. La diputada, en rueda de prensa, opinó que el robo fue al boleo. Pero las dudas en políticas nunca son despejadas del todo.
Muchos periodistas se comunicaron durante el día con Sergio Massa y sus allegados (ahora socios políticos de Stolbizer) a la espera de un posible pronunciamiento sobre el hecho y la inseguridad creciente en el país. La mayoría se sorprendía ante la negativa del tigrense de emitir una declaración. Ni por las redes sociales se expresó, para no levantar sospechas de algún tipo de uso político.
Stolbizer ya sufrió un puñado de robos en su casa y su barrio. Pero ninguno de esos hechos la había shockeado tanto. “Sergio nunca vio tan golpeada a Margarita. Por eso decidimos no decir ni una palabra”, contestaron sus allegados a los periodistas que querían comunicarse con el jefe del Frente Renovador. “Encañonaron a mi hijo”, repitió una y otra vez Stolbizer durante el jueves, conteniendo la lágrima.
La inseguridad ya era el principal tema de campaña. Casos como estos refuerzan esa idea. Y sobre todo si se da en un territorio simbólico de Cambiemos y de la gestión de la Gobernadora.
