En el caso de la energía eléctrica, el tope será de 400 kilovatios. En el gas, habrá un esquema diferenciado según lugar de residencia y estacionalidad. Además, qué anunció sobre las jubilaciones, el salario y los planes sociales.
Luego de la alta expectativa que despertó la asunción de Sergio Massa como superministro de Economía, el ex presidente de la Cámara de Diputados anunció anoche las claves de su programa económico que aplicará durante su gestión al frente del Palacio de Hacienda. Esas medidas, que se aplicarán en el corto plazo, tendrán un impacto directo e indirecto en el bolsillo de trabajadores, usuarios de servicios públicos y jubilados.
La conferencia estuvo marcada por dos ejes: lo que Massa llamó “principios” y otro que denominó “motores”. En ese sentido, marcó que los lineamientos principales serán el orden fiscal, la acumulación de reservas, el superávit comercial y el desarrollo con inclusión. El exintendente de Tigre quiere ordenar las cuentas del Estado para no seguir alimentando el déficit fiscal, es por eso que expresó que se va a «cumplir con la meta de 2,5% de déficit fiscal primario (antes del pago de intereses de deuda). Vamos a hacer todas las correcciones necesarias para cumplir con la palabra».
En ese marco, luego del esquema de segmentación de tarifas, propuesto durante la gestión del exministro, Martín Guzmán, y que el gobierno ya puso en marcha, Massa anunció una medida para aumentar más el ahorro fiscal. El líder del Frente Renovador mencionó que se utilizarán los datos del esquema de diferenciación de usuarios para avanzar en la nueva etapa. Según mencionó el titular de la cartera de Economía, hay unos 4 millones de hogares que renunciaron a usar los subsidios.

Sin embargo, hay otros 9 millones de usuarios que sí realizaron el trámite para continuar recibiendo una asistencia del Estado para pagar el precio de los servicios públicos. Para esos ciudadanos, Massa expresó: “Vamos a promover el ahorro de consumo” y aseguró que “no podemos seguir con un esquema en el que quien más gasta más subsidio se lleva”.
Según especificó, para el caso de la energía eléctrica el Estado subsidiará hasta 400 kilovatios, lo que alcanzará al 80 % de los usuarios, pero que eso solo implicará hasta un 50 por ciento del consumo residencial. Cualquier hogar que se pase de esa cantidad de consumo eléctrico, se pagará tarifa plena sin ningún tipo de subsidio por parte del Estado.
En el caso del gas, Massa dijo que la quita de subsidio seguirá la misma línea, pero que tendrá una diferenciación por regiones, que utilizará como criterio las diferencias climáticas y el costo de distribución, así como también la estacionalidad. En ese sentido, el ministro de Economía dijo que en agua la aplicación se inicia en el mes de septiembre y que la tarifa social seguirá rigiendo.

En términos de ingresos, Massa mencionó que convocará para el jueves de la semana que viene a entidades empresarias y de trabajadores para buscar un mecanismo que permita recuperar ingresos en trabajadores del sector privado, que incluye la mejora de las asignaciones familiares.
Se prevé la presencia de directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la CGT. “Los salarios entre 50.000 y 150.000 pesos son los que se ven más perjudicados, allí vamos a enfocar el estudio de la modificación de las asignaciones familiares”, mencionó el jefe del Palacio de Hacienda.
En cuanto a las jubilaciones, el ministro de Economía anticipó que el 10 de agosto, un día antes de que se conozca la inflación de julio según el Indec, anunciará cuál será el índice de movilidad jubilatoria que se aplicará en los haberes desde septiembre, “con un refuerzo que ayude a los jubilados a superar el daño que les produce la inflación”, continuó.
Por último, sobre los planes sociales mencionó que buscará una política de “reordenamiento de los planes sociales durante los próximos 12 meses, poniendo foco en tres ejes. Vuelta al mercado de trabajo, fortalecimiento de cooperativas y protección en caso de situaciones de vulnerabilidad”. Y continuó: “El 15 de agosto empieza una auditoría que realizarán las universidades. Quién no la cumpla, recibirá la suspensión del plan. En paralelo, la liquidación se cruzará con las bases de datos de la Anses. Nuestra idea de país es que el plan sea la emergencia, y el trabajo lo permanente”.
