El economista liberal podría robarle votos a Larreta por derecha y al FdT en la franja joven.
El primer acto oficial de campaña que encabezó el sábado pasado Javier Milei en la Plaza Holanda de Palermo encendió las alarmas en el PRO y hasta del propio Frente de Todos.
El acto fue una sorpresa por la cantidad de jóvenes que se sumaron a apoyar al precandidato liberal con una convocatoria que se lanzó apenas unos días antes y que no contó con el clásico “aparato” de la política.
A ojo libertario estiman que se acercaron entre cuatro y cinco mil personas, número que consideran que ni María Eugenia Vidal, Ricardo López Murphy y Leandro Santoro pueden traccionar por su cuenta de forma espontánea sin el respaldo partidario. Pero más allá de los números, lo que encendió las alarmas es la posibilidad de que el liberalismo encarnado por Javier Milei, pueda comer votos tanto en un lado como otro de la grieta. Por un lado, porque apunta al público joven, el cual siempre fue más a fin al kirchnerismo. Por otro, podría captar votantes refractarios al kirchnerismo con una visión anti.-estado, más proclives a votar al PRO, pero que en una elección de medio término tienen poco por perder.
Milei logró popularizar entre adolescentes y veinteañeros un discurso extremista contra la “casta política” y de defensa de la libertad económica a ultranza. El frente libertario está reforzando su campaña con un contenido que preocupa a los partidos rivales, aunque un poco más a Juntos por el Cambio.
Es que la segunda de Milei, Victoria Villarruel, forma parte de los hijos víctimas de la guerrila de los años 70’, y en ese marco, el economista liberal también podría capturar “el voto militar”, además teniendo en cuenta que tiene el apoyo de Juan José Gómez Centurión, quien fue del PRO, pero ya en 2019 compitió contra Mauricio Macri.
