El comerciante fue acribillado de 4 balazos en su casa el sábado por la tarde. La Justicia investiga si lo mataron por haber declarado como testigo en una causa del 2002. Los familiares manifestaron que recibió amenazas después del juicio.
Hugo Alberto Delfino fue asesinado el sábado por la tarde en su casa de Billinhurst. En la escena del crimen se encontraron autopartes, elementos relacionados con el trabajo de la victima. En primera instancia se pensó que el flagelo estaba relacionado con esta actividad comercial. Sin embargo, más tarde se conoció que Delfino había empezado a recibir amenazas de muerte luego de testificar en un juicio por homicidio.
La víctima fue testigo clave en una causa del 2002. Con su declaración, comprometió al principal acusado y “automáticamente empezó a recibir amenazas”, afirman los familiares. A raíz de este hecho, Delfino compró un revólver para defenderse.
Dos delincuentes entraron en su casa, en Roca al 4700, en Billinghurst, y lo acribillaron a balazos el sábado por la tarde. Un custodio de la fábrica de Siemens, ubicada frente a la vivienda, alertó al 911.
En la escena del crimen se encontraron algunas vainas servidas que pertenecían al arma de la víctima. Delfino pudo herir a uno de los agresores. Las demás, identificadas por su calibre, dieron en el abdomen y en la espalda del occiso.
Los investigadores creen que “no se trató de un hecho de inseguridad porque los criminales fueron directo a matarlo”, y destacaron que no faltaba nada de valor en el lugar. El caso quedó en manos de los fiscales Marcelo Segarra –que también lleva adelante la causa contra el funcionario José “Cuqui” Gómez- y Sergio López, de San Martín, quienes calificaron la causa como "homicidio calificado".

