Un testigo clave aseguró ante la Justicia que el jefe de Gabinete mantiene una deuda no registrada por refacciones en un departamento de Caballito.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo tras la declaración de un testigo clave en los tribunales de Comodoro Py.
Se trata de Pablo Feijoo, hijo de una de las jubiladas que figuran como acreedoras, quien aseguró ante la Justicia que el funcionario mantiene una deuda adicional de 65.000 dólares que no habría sido registrada formalmente.
El testimonio fue brindado ante el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la investigación junto al juez Ariel Lijo. Según trascendió, Feijoo declaró durante varias horas y centró parte de su exposición en las refacciones realizadas en un departamento ubicado en el barrio de Caballito.
De acuerdo a su relato, fue él quien asumió los costos de las obras, que habrían alcanzado los 65.000 dólares. Ese monto, indicó, habría sido acordado para ser recuperado por fuera de la documentación oficial, una vez que Adorni concretara la venta de otra propiedad situada en Parque Chacabuco.
La declaración es considerada relevante dentro del expediente, ya que podría aportar nuevos elementos sobre el origen de los fondos y los movimientos patrimoniales del funcionario.
En paralelo, también prestó testimonio el encargado del edificio donde se encuentra el inmueble en cuestión, lo que refuerza la línea investigativa sobre las modificaciones realizadas antes de la operación de compraventa.
