Por disposición de la Jefatura de Gabinete, se frenó desde este martes la asignación de vehículos y choferes para mostrar de austeridad y continuar con la reducción del gasto público.
En una nueva señal del rumbo de recorte impulsado por la administración de Javier Milei, el Gobierno nacional resolvió suspender el uso de vehículos oficiales y choferes para funcionarios, agentes y personal que se desempeñe dentro del Gabinete. La medida comenzó a regir a partir de este martes y fue dispuesta por orden del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión obligará a llevar adelante un reordenamiento tanto de la flota de vehículos como de los recursos destinados a los traslados. Según indicaron oficialmente, el objetivo es ser «concordante» con los principios de «optimización de recursos y razonabilidad de los gastos dentro de un contexto de austeridad».
En ese marco, el Gobierno aseguró que la medida apunta a garantizar una administración más eficiente de los fondos públicos y que se está «velando por la eficacia en las acciones que demanden una erogación presupuestaria por parte de un organismo del Estado Nacional».
Como consecuencia de la resolución, cada una de las áreas que dependen de la Jefatura de Gabinete deberá realizar las gestiones correspondientes para devolver los vehículos y choferes que actualmente se encuentren asignados a funcionarios.
No obstante, desde la Casa Rosada aclararon que la suspensión no será absoluta. En caso de que un funcionario considere indispensable contar con un vehículo oficial, podrá solicitarlo mediante una comunicación formal, tras lo cual se evaluará y eventualmente se habilitará su utilización.
Por último, la administración nacional precisó que, en los casos en que se autorice su uso, los autos oficiales «deberá ser destinados exclusivamente a posibilitar la actividad de los funcionarios y empleados» que estén «afectados exclusivamente a las exigencias de las funciones que desempeñan».
