Tras el anuncio de la inflación de octubre desde el Gobierno Nacional le ponen especial atención al conurbano para ver como afecta la crisis social de cara a fin de año.
Los diciembres en Argentina siempre aparecen como posibles escenarios de revueltas sociales y esto, sin lugar a dudas, mantiene atento al gobierno nacional que tras la publicación del índice de inflación de octubre monitorea la situación en cada municipio para evitar alguna situación parecida a las mencionadas.
El Gobierno sigue de cerca, a través de repetidas reuniones con intendentes del conurbano bonaerense y de distintos puntos del país, la situación social en los barrios. Asegura que «no están dadas las condiciones para un estallido social como 2001». En esos sectores, el Estado llega con asistencia.
Esto se da en un marco donde la inflación acumula 76,6% desde enero y 88 % en el último año. Por este motivo el Gobierno Nacional monitorea la situación de los barrios de menores recursos desde la AFI y con ayuda de los intendentes que le transmiten la información a Máximo Kirchner.

Uno de los grandes déficit del Gobierno, según manifestaron diferentes dirigentes es además de la inflación la redistribución de los ingresos. Bajo este marco, se da que la perdida del salario real de los trabajadores cada vez es mayor y esta situación preocupa al ejecutivo.
Con el dato de la inflación de octubre, los salarios reales evidencian una caída interanual del 5,8% y del 3,1% mensual según el Centro de Estudios Económicos Argentina XXI.
En la Casa Rosada reconocen que «en esta situación, la política debe apostar a aplanar la curva de distribución del ingreso». «Las paritarias funcionan en un escenario normal, pero estamos en una situación de emergencia y si no hacemos algo ya, el panorama se va a complicar en los próximos meses», admitió otra fuente cercana al presidente, en hora previas al anuncio del INDEC de la inflación de octubre.
Paralelamente a esta situación, hay grandes expectativas en los dirigentes oficialistas en el acto del día de la militancia donde la vicepresidente Cristina Kirchner será la oradora principal.
